Las Provincias

Vicent Marzà se alía de nuevo con el catalanismo en pleno proceso soberanista

El conseller Marzà junto a sus homólogos de Cataluña y Baleares, Ruth Mateo y Santi Vila. :: EFE
El conseller Marzà junto a sus homólogos de Cataluña y Baleares, Ruth Mateo y Santi Vila. :: EFE
  • El conseller nacionalista alcanza un pacto con sus homólogos de Cataluña y Baleares contra las «políticas estatales lesivas para la lengua compartida»

Vicent Marzà, conseller de Educación y Cultura, volvió a ponerse ayer del lado del soberanismo catalán. El dirigente nacionalista recuperó las tesis catalanistas que abanderaba antes de entrar a formar parte del Ejecutivo valenciano con el encuentro entre las tres regiones, una verdadera declaración de intenciones que realizó conjuntamente con Santi Vila, conseller de Cultura de la Generalitat de Cataluña, y Ruth Mateu, responsable balear de Transparencia, Cultura y Deportes. El proceso soberanista y la deriva independentista emprendida por la Generalitat catalana no parecen haber supuesto ningún problema para Marzà, que con la firma de este documento ha hecho un guiño a los sectores más nacionalistas de Compromís. El acto que tuvo lugar en el Museo de Mallorca de Palma ha sido llevado con una discrección un tanto llamativa, ya que no había sido anunciado previamente por la Generalitat y ni tan siquiera aparecía en la agenda del conseller de Educación.

Los gobiernos de Baleares, Cataluña y la Comunitat escenificaron su sintonía en la Declaración de Palma que, según el propio texto, supone una «nueva etapa de relaciones para fortalecer los lazos históricos y culturales» de las tres comunidades autónomas. Tres regiones que para Santi Vila son «tres países que tienen tanto, tanto en común» que no han dudado en trabajar conjuntamente y reforzar los proyectos compartidos. En el ámbito de la política lingüística, la Declaración de Palma subraya acciones tan llamativas como que se «impulsarán iniciativas comunes contra las políticas estatales lesivas para la lengua compartida», una clara referencia a crear una especie de frente común en contra de las políticas estatales que consideren que van en contra del texto. Además, aboga por coordinar las políticas de la lengua en diferentes ámbitos. Una cuestión que para el responsable catalán es necesario por «razones históricas con los que nos han precedido y, sobre todo, por las generaciones de hoy y mañana».

La Declaración de Palma también contempla otros aspectos de colaboración entre las tres administraciones. El texto refleja la necesidad de consolidar un mercado en el ámbito de los tres territorios para «garantizar la viabilidad de los proyectos de los creadores y las industrias culturales baleares, catalanas y valencianas». En este punto se incluyen tanto la industria audiovisual como la literaria, la musical y el teatro. Otro aspecto en el que se incide es el trabajo conjunto para garantizar un sistema de acreditaciones de lengua en las tres comunidades autónomas, además de consolidar el Institut Ramon Llull como «organismo de promoción exterior e internacionalización de la lengua y la cultura». Para todas estas cuestiones se impulsarán diferentes grupos de trabajo con representantes de los tres gobiernos.

El conseller Marzà optó por mantener un perfil más bajo que sus homólogos en la rueda de prensa posterior al acuerdo. El conseller nacionalista dejó de lado las cuestiones más polémicas de la declaración y se centró en los puntos que hacen referencia a la potenciación de las industrias culturales e incidió en que «este acuerdo repercutirá en positivo a nuestros sectores culturales tanto en cuanto a la ampliación de circuitos de programación cono el rendimiento económico de las propuestas creativas». Marzà sí que destacó que ayer se puso «la primera piedra» para potenciar este tipo de industrias y así tender puentes para crear lo que denominó un «corredor mediterráneo cultural».

Para Santi Vila este encuentro supone una «satisfacción para el gobierno de Cataluña», además de una «oportunidad para definir cómo nos interrelacionamos culturalmente». Vila indicó que la Declaración de Palma no cuenta con ningún precedente, ya que aseguró que es la primera vez que se ha llevado a cabo un acuerdo de estas características. Un pacto que constató que ha salido adelante gracias la actual coyuntura y las nuevas circunstancias sociales y políticas. La consellera balear Ruth Mateo, perteneciente al partido nacionalista Més, incidió en que es necesario «aprovechar los vientos favorables para crear sinergias», tanto dentro como fuera de nuestros territorios. Según Ruth, así existen muchas más oportunidades de abrirse al mundo.

Marzà se distancia de Puig

Llama la atención como el conseller Marzà, uno de los mayores exponentes del nacionalismo dentro del Consell, optó por acudir a una cita en la que compartió espacio con representantes independetistas catalanes, mientras que Ximo Puig, presidente de la Generalitat, decidió la semana pasada borrarse de una cumbre de calado soberanista. Bajo el nombre de 'L'hora de les decisions' (La hora de las decisiones) el próximo dos de marzo tendrá lugar en el Palacio de Congresos de Valencia un encuentro en el que, entre otros, participará Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat de Cataluña y en el que se abordarán temas como la financiación de territorios o la inversión en infraestructura. Además, también están invitados representantes nacionalistas de otras regiones europeas como Escocia o Flandes. El acto de ayer fue visto con recelo por parte de los socios de gobierno de Compromís. Este tipo de movimientos nunca han gustado en el PSPV, en donde prefieren distanciarse de las tesis más nacionalistas.

Apoyo de los nacionalistas

Las reacciones a esta cita han sido muy variadas. Los partidos que sustentan el Consell, optaron ayer por permanecer en silencio y ni el PSPV ni Podemos se pronunciaron al respecto de la cita. Tan sólo hubo un discreto respaldo en Compromís, que realizaron diferentes miembros de Bloc (partido mayoritario de la coalición) en redes sociales felicitándose por el acuerdo al que se había llegado.

Quien sí se pronunció fue Acció Cultural del País Valencià (ACPV), la asociación catalanista impulsada por Eliseu Climent que fomenta la expansión de la lengua y la cultura catalana en la Comunitat. En un comunicado, ACPV felicitó al conseller Marzà y a sus homólogos, además de destacar su «plena coincidencia» con los objetivos recogidos en ella. Para la asociación catalanista es «muy positiva» la «determiación» de los tres consellers «de hacer frente a las políticas e iniciativas del Gobierno español contrarias a la lengua y culturas catalanas, su unidad y a su normalización y reconocimiento». ACPV cree la Declaración de Palma es un primer paso para la «normalización de las relaciones entre Cataluña, el País Valenciano y las Islas Baleares», un objetivo por el que «ha trabajado durante años». La entidad catalanista aprovechó la ocasión para recordar que aún quedan otros proyectos pendientes como la recuperación de TV3 en la Comuntiat y recalcó que seguirán trabajando impulsar esta normalización con diferentes actos y campañas en el ámbito civil y el asociativo.

Por su parte, Fernando Giner, portavoz de Ciudadanos en la Comunitat acusó al Consell de respaldar una cumbre que «claramente tiene el objetivo de reforzar la idea de los países catalanes e imponer la unidad de la lengua». Giner también arremetió contra Puig y aseguró que el presidente de la Generalitat está dejándose en manos de «un partido minoritario como Compromis por conservar su sillón», mientras impulsa medidas «que no han sido respaldadas nunca por la mayoría de los valencianos».

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