Las Provincias

Francesc Romeu. :: LP
Francesc Romeu. :: LP

UGT denuncia que en FGV hay 100 puestos por cubrir pero se prefiere contratar a Romeu

  • El sindicato reprocha al Consell la colocación del número dos del PSPV como directivo mientras en la empresa se aplican «políticas restrictivas» impuestas por Madrid

valencia. La colocación como directivo de FGV del número dos del PSPV, Francesc Romeu, ha conmocionado a la práctica totalidad de la empresa. La consellera socialista de Infraestructuras, María José Salvador, presidió el Consejo de Administración de la empresa pública donde se decidió que el ente debe acoger a Romeu como director de Accesibilidad y Atención al Cliente. La maniobra, silenciada durante semanas hasta que el propio vicesecretario de organización del PSPV anunció el 3 de enero la ocupación de un despacho de FGV, ha generado una oleada de reproches por la sensación de que el clientelismo ha escrito un nuevo capítulo en las plantillas de la Administración autonómica. Primero fue el PP, a quien se sumó posteriormente Podemos, el que criticó abiertamente el «enchufismo». También salió a la palestra el sindicato CGT y ahora lo hace UGT. En diez días, se multiplican las críticas. La misma semana que Salvador ha salido a defender la llegada a la empresa pública de su compañero de partido, el sindicato más próximo a los socialistas hace público su sonrojo por la medida.

UGT elaboró un comunicado que hizo público ayer donde lamenta la situación laboral de la empresa. «A pesar de haber cambiado de Consell, se mantienen para el 2017 las políticas restrictivas de los Presupuestos Generales del Estado del 2016, que en empresas públicas limitan las convocatorias a las tasas de reposición (jubilaciones), cinco plazas en FGV, cuando se necesitan más de 100 plazas. Para realizar contratos temporales las autorizaciones de la Conselleria de Hacienda llegan a cuentagotas», contextualizan desde el UGT para denunciar a continuación: «En este escenario tan restrictivo nos ha sorprendido la contratación de dos altos cargos en FGV, Dirección de Comunicación (Manuel Jardí) y Dirección de Atención al Cliente (Francesc Romeu), nombramientos con los que no estamos de acuerdo sobre todo ante una grave situación de falta de plantilla».

«La plantilla de FGV está indignada, ya que no puede entender que, mientras falta presupuesto y se ponen trabas para contratar al personal operativo que saca el servicio (mantenimiento de material rodante y de instalaciones de seguridad, supervisores, agentes de estaciones), sí que hay presupuesto y agilidad para contratar altos directivos», remata el sindicato, un ataque directo y claro al extraño criterio empleado por FGV, a propuesta de la cúpula de la conselleria de Salvador, para que Romeu tenga despacho y sueldo público.

FGV emitió ayer una nota donde se agarró a esa política restrictiva para simular que respondía al sindicato, aunque en realidad abundaba en la crítica de UGT al Gobierno central sin nombrar a Romeu, al que parece que se le ha instalado como directivo del metro por culpa de Montoro.

El grupo popular de Les Corts anunció ayer que ha solicitado al Consell la relación detallada de las personas contratadas en 28 organismos y empresas públicas desde el 1 de septiembre de 2016, y una copia de todos los documentos relativos a las actuaciones llevadas a cabo para efectuar esas contrataciones.

El portavoz adjunto popular Vicente Betoret explicó que van a exigir los expedientes tras el caso de Romeu, que, a su juicio, «es solo la punta del iceberg y la demostración de una forma de hacer política».

«El Consell se ha convertido en una empresa de contratación para los suyos, se ha tomado al pie de la letra lo de la era digital ya que contratan a dedo en función de amistades y parentelas, como se está haciendo en FGV», criticó Betoret, quien afirmó, de paso, que estas prácticas de «enchufismo» se contagian ya que «incluso dentro de Podemos se ha convertido en habitual la contratación irregular de amigos y familiares».