Las Provincias

Ciudadanos se descuelga de la enmienda para subir el sueldo a los consellers tras apoyarla

Isabel Bonig observa a Alexis Marí pasar por delante de la bancada popular en Les Corts. :: efe/kai Försterling
Isabel Bonig observa a Alexis Marí pasar por delante de la bancada popular en Les Corts. :: efe/kai Försterling
  • La formación naranja anuncia que no votará la propuesta tras la bronca desatada en el partido por firmarla sin haber informado

Ciudadanos comienza a acostumbrarse a los cambios de criterio. La formación que lidera Albert Rivera anunció el martes que no respaldará la enmienda a los presupuestos que presentó el propio partido, en compañía del PSPV, para que los altos cargos del Gobierno valenciano -vicepresidenta, consellers, subsecretarios, secretarios autonómicos y directores generales- y del sector público no ganaran menos de los 63.498 euros que percibe un subdirector general. En la práctica, la decisión de C's reduce al mínimo las posibilidades de que la enmienda salga adelante.

El enésimo cambio de opinión de Ciudadanos -se han producido giros similares en asuntos como el consejo de RTVV o la renovación del Consell Jurídic Consultiu (CJC)- afectó a una propuesta de la que ya informó el pasado viernes este diario. Una enmienda a los presupuestos de 2017 con la que los socialistas y Ciudadanos afrontaban el siempre espinoso debate de los sueldos en la administración pública. La propuesta, que textualmente proponía que las retribuciones de los altos cargos «no podrán, en ningún caso, ser inferiores a las que tengan derecho a percibir un funcionario de carrera de la Administración de la Generalitat de Grupo A1, con complemento de destino 30, específico E050 y complemento de carrera profesional al Grado IV de desarrollo profesional». La descripción es la los sueldos de los subdirectores generales, que alcanza los 64.498 euros en la tabla de retribuciones incorporada a los presupuestos del próximo año.

La presencia de la firma de Ciudadanos en la enmienda resultó chocante. La propuesta inicial partía del PSPV, que buscó el apoyo de Compromís y de la formación que encabeza en Les Corts Alexis Marí -Podemos rechazó de plano la iniciativa- para tratar de aprobarla. Paradójicamente, C's decidió firmarla a pesar de que el partido que lidera Mónica Oltra se negó a hacerlo, aduciendo que se trataba de un debate que había que abordar con cautela.

La bronca en el seno de la formación naranja terminó desvelando que la firma de la iniciativa, por parte de Marí, se había producido sin conocimiento de muchos de los diputados autonómicos del partido. Las fuentes de C's consultadas por este diario confirmaron que el portavoz parlamentario no comunicó que apoyaba esa enmienda, y que al hacerlo situaba al partido en una posición incómoda: «¿Qué sentido tiene que nosotros apoyemos esa propuesta si Compromís, que sí que se podría beneficiar de ella, no lo hace?», se preguntó un diputado de C's consultado por este diario, que admitió haberse enterado por los medios de comunicación de que su partido la apoyaba.

El martes, la dirección del grupo parlamentario aprobó de forma unánime retirar el apoyo del partido a la propuesta -para que se retire la enmienda sería necesario que las dos formaciones estuvieran de acuerdo-. Las fuentes consultadas explicaron el martes que la decisión de no apoyar esa subida de sueldos -que en el Gobierno valenciano afectaría a un centenar de personas- la propuso el propio Marí. Y que el resto de miembros de la dirección se mostró de acuerdo con la posición. Pese a ello, la posición del Síndic de Ciudadanos queda tocada por un cambio de criterio en apenas cuatro días, consecuencia del profundo malestar generado en la formación tras constatar que se había apoyado la iniciativa.

¿Y ahora qué? El PSPV podría optar por mantener la enmienda y llevarla al debate en el pleno. Para sacarla adelante, tras confirmarse el voto en contra de Ciudadanos, y el ya anunciado del PP, los socialistas necesitarían contar con el apoyo de Podemos y de Compromís. La formación que lidera Antonio Montiel no ha llegado a pronunciarse sobre este debate pero parece razonable pensar que el partido morado -que se autoimpuso en 2015 para sus diputados autonómicos un tope de tres veces el salario mínimo (el resto se destina a la organización)- no aceptará una propuesta de este tipo.

¿Y Compromís? Aunque Mónica Oltra dejó abierta la puerta el pasado viernes a apoyar la propuesta -tras considerar necesario abrir ese debate-, todo apunta a que la decisión de Ciudadanos puede terminar decantando la posición hacia el no. Para aprobarla se requerirían 50 votos -los que sumaría el tripartito, o en su defecto, el PSPV con Ciudadanos y Compromís-.

Fuentes de la formación naranja señalaron el martes que «si ni el propio Consell es capaz de ponerse de acuerdo para aprobar esta propuesta, Ciudadanos no la va a apoyar». Además, reprocharon a Compromís su «populismo» por proclamar que hay que dignificar la política y, en cambio no hacerlo cuando se puede abordar esa posibilidad.

La propuesta del PSPV y C's incorporaba también la enmienda que los socialistas ya presentaron en 2015, para que los empleados públicos «que fueran nombrados altos cargos del Consell no percibieran retribuciones inferiores a las que pudieran desempeñar con anterioridad a su designación». La propuesta de los socialistas ya fue rechaza por el resto de grupo en el debate del pasado año.