Las Provincias

Mariano Rajoy y su esposa, Elvira Fernández, junto a María Dolores de Cospedal. :: jesús signes
Mariano Rajoy y su esposa, Elvira Fernández, junto a María Dolores de Cospedal. :: jesús signes

Mariano Rajoy: «Fue un enorme honor ser amigo de una extraordinaria alcaldesa»

  • El presidente del Gobierno asistió al sepelio acompañado por su esposa, Elvira Fernández, y la ministra María Dolores de Cospedal

  • Mariano Rajoy encabeza el homenaje a Rita Barberá en Valencia

valencia. A partir de las once de la mañana la presencia policial incrementó en las inmediaciones del tanatorio municipal de Valencia, donde iban a tener lugar los actos fúnebres en memoria de Rita Barberá. El despliegue de medios colapsaba la entrada principal del edificio ante la llegada de Mariano Rajoy, que estaba prevista para las tres y cuarto. Sería él quien encabezara el homenaje del Partido Popular a la que fuera alcaldesa de la ciudad durante 24 años.

Una hora antes de que apareciera el presidente, los responsables de prensa de la formación en la Comunitat Valenciana ya daban indicaciones a los periodistas sobre cómo situarse y cuándo abordarle. Después hacía lo propio el personal de protocolo de Moncloa. La expectación era máxima.

El presidente del Gobierno apareció con cinco minutos de retraso. Bajó del coche junto a su esposa, Elvira Fernández, que no suele acompañarle, y de la secretaria general del PP y ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal. Les seguía de cerca la secretaria de Estado de Comunicación, Carmen Martínez Castro.

Tras recorrer escasos diez metros el dirigente se distanció de sus acompañantes para atender a los periodistas. «Vengo aquí como presidente del PP y amigo de Rita. La conozco desde hace más de 30 años, hemos trabajado juntos en el partido y me cupo el honor de haberle ayudado en 1991 a negociar su llegada a la alcaldía de Valencia», afirmó.

Rajoy, que el miércoles confesó sentirse «enormemente apenado» por su muerte, destacó de Barberá que fue «una extraordinaria alcaldesa, una persona generosa, amable, afable, luchadora, que defendía con convicción aquello en lo que creía». «Compartí mucho con ella en el PP, ha sido un enorme honor ser su amigo y por eso estoy aquí, como muchos otros militantes del partido», añadió.

Acto seguido, entró en el tanatorio mientras un conocido de la familia de la senadora le increpaba. Presenció la misa, que duró cerca de una hora, desde la cuarta fila de la capilla, entre Cospedal y Ana Mato, detrás de dos íntimos de Barberá en el Ayuntamiento de Valencia, María del Carmen García Fuster y Vicente Igual. Al término de la eucaristía abandonó el edificio entre aplausos.