Las Provincias

José María Corbín, cuñado de la exalcaldesa: «Rita ha muerto de pena y la aportación fundamental la han tenido los suyos»

José María Corbín, en el centro con chaqueta clara y bufanda, en la misa de la Catedral. :: A. SÁIZ/AVAN
José María Corbín, en el centro con chaqueta clara y bufanda, en la misa de la Catedral. :: A. SÁIZ/AVAN
  • El marido de la hermana de Barberá agradece las muestras de cariño de los valencianos: «nos da la razón para seguir luchando»

valencia. José María Corbín, cuñado de la exalcaldesa Rita Barberá, no se mordió ayer la lengua a la hora de valorar el trance que estaba atravesado la exalcaldesa en los meses previos a su fallecimiento, fruto de la presión política, mediática y judicial a la que estaba siendo sometida. En una entrevista concedida a Carlos Herrera, en la Cadena Cope, afirmó que Barberá «ha muerto de pena y, en esa pena, la fundamental aportación la han tenido los suyos».

«Rita no entendía lo que pasaba y cuando uno no es capaz de entender lo que pasa es difícil asimilarlo. Toda esa tensión venía determinada por esa persecución que nadie entendíamos y que era difícil de explicársela. Estaba tensionada, preocupada y se rebelaba ante la injusticia de lo que estaba ocurriendo», explicó Corbín. Sufría «un ataque sin sentido». «Desde el punto de vista jurídico lo comentaba con sus letrados, que lo que estaban diciendo por ahí era mentira y que cómo podía ser eso. Todo ello la tenía en una tensión permanente que evidentemente ha ido minando su salud y al final ha podido con ella». «Han podido con ella», recalcó.

En esta línea, añadió que «evidentemente, en España la presunción de inocencia ha sido enterrada hace mucho tiempo. Se ha invertido la carga de la prueba y, en consecuencia, la Constitución ha sido metida en un congelador». Corbín lamentó que, con Rita, «nunca, ni por un segundo, se hizo uso de la presunción de inocencia desde que empezó este procedimiento». «Antes de que el tema llegara a ella, en el inicio, cuando evidentemente no era investigada por las fuerzas de seguridad, y antes de ser imputada formalmente, ya la presunción de inocencia para ella no existía». Esta situación, en su opinión, «la minó, pero como mina a cualquiera. Una persona que confía en sus conciudadanos, que se sabe demócrata hasta la médula y que cree en el Estado de Derecho, llevarse este disgusto en primera persona mina desde los principios hasta la salud».

El cuñado de Barberá reconoció que la familia recomendó en varias ocasiones a la exalcaldesa que abandonara el foco público, «sobre todo cuando se veía que el acoso estaba buscando el derribo por la vía rápida, de ese maltrato físico al que se le estaba sometiendo diariamente». Sobre ello, destacó «la bravura de su actitud y cómo se rebelaba sobre todo ante las injusticias, y ante esa injusticia que la mató».

También tuvo palabras de agradecimiento para «la gente de bien, los españoles de bien, los valencianos de bien», y para «todos aquellos que el miércoles (por ayer) de forma prácticamente espontánea abarrotaron nuestra Catedral y se vio cómo con emoción rezaban y recordaban a la alcaldesa de Valencia, a mi cuñada, a Rita. Eso es lo que nos da la razón para seguir luchando». «Lo que a nosotros nos interesa es el juicio de Dios en este asunto, y rezar por ella, y eso es lo que hizo el miércoles (por ayer) el pueblo de Valencia, rezar por ella de forma multitudinaria y clamorosa». Sobre ello, y frente a la posibilidad de haber instalado la capilla ardiente en el Ayuntamiento, indicó que «cualquier otra exhibición de quien no ha ayudado para nada o, quizás, haya colaborado en este triste final, no nos ha parecido oportuno aceptarla».

En este línea, la familia cree que «no sería conveniente la presencia de instituciones públicas y partidos políticos en las honras fúnebres, pero sí de cualquier persona. Es decir, vamos a hacerlo en la intimidad de familia, amigos y ciudadanos de Valencia. Pero no queremos darle la bienvenida a algún representante público como tal o a algún partido político como tal. Pero sí al pueblo valenciano». Sobre la presencia de Mariano Rajoy, apuntó: «que vengan como amigos, no como representantes políticos».