Las Provincias

Con Ada Colau se armó el belén

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. / Efe
  • Polémica en Barcelona por el nacimiento poco tradicional que ha instalado el ayuntamiento

Ponga en la coctelera Navidades, Ada Colau, belén y ciudad de Barcelona y seguro que el resultado del batido es una nueva polémica, que no lleva a ningún lugar pero enciende los ánimos entre la ciudadanía. El Ayuntamiento de Barcelona ha inaugurado hoy el pesebre que todos los años, y ya es tradición, instala en la plaza de Sant Jaume, donde se levantan la sede del consistorio y el Palau de la Generalitat.

El belén ha levantado ampollas y ha generado una cierta controversia precisamente porque no es un belén al uso. Se trata de una instalación en la que aparecen unas enormes bolas transparentes en cuyo interior se han colocado escenas navideñas, donde las figuras tradicionales -el niño Jesús, María y José- no tienen un papel protagonista y aparecen medio metidos en cajas de cartón, como si de productos comerciales se tratara.

Es una interpretación libre del nacimiento y está inspirada en un poema de Josep Vicenç Foix, fallecido hace 30 años. Las nueve esferas son como esas bolas de cristal que venden como juguetes en las que parece que nieve en su interior. Cada una es una estrofa del poema del poeta barcelonés y como Reyes de Oriente aparecen Joan Miró, Pau Casals y Joan Vicenç Foix. “El belén es el belén, por eso no me gusta”, han dicho muchos de los ciudadanos que se han acercado a contemplar el pesebre en su puesta de largo. Guste o no, sobre todo, no es tradicional, igual que el del año pasado, el primero de la era Colau donde se emulaban cuentos infantiles con imágenes modernas y tradicionales.

“Es una performance, de muy buena calidad, pero una performance”, ha apuntado el presidente de la asociación de pesebristas de Barcelona, que ha opinado que para hacer este tipo de instalaciones el ayuntamiento ya tiene 365 días el año y no necesita emplear el espacio dedicado a belenes. “Si no fuera polémico, sería algo aburrido, además no hay consenso en relación a la estética”, han apuntado sus creadores, Toti Toronell y Quim Domene.