Las Provincias

El archivo del Supremo devuelve el foco de Taula a Valencia

García Fuster tras declarar en el juzgado de Valencia. :: efe
García Fuster tras declarar en el juzgado de Valencia. :: efe
  • La instrucción contra los concejales del PP y el propio partido continúa en Valencia con nuevas declaraciones en los próximos días

El archivo de la causa por el Tribunal Supremo al fallecer la única investigada no tendrá consecuencias directas para las otras dos partes en las que se dividió la investigación del blanqueo ampliada posteriormente al delito electoral, lo que se conoce como financiación ilegal. Una de ellas recayó en el el Tribunal Superior de Justicia (TSJ), la que abarca al diputado autonómico Miquel Domínguez. El resto sigue, como el primer día, en el juzgado de Instrucción número 18 de Valencia. Allí se decidirá la suerte del PP como persona jurídica y la de otros 47 asesores, exasesores, concejales y exconcejales investigados por su aportación de 1.000 euros al Grupo Municipal.

Precisamente ayer estaba prevista la declaración como testigo del auditor del PP, Carlos Lucca, que fue aplazada debido al fallecimiento de Barberá y la imposibilidad de que el letrado de García Fuster estuviera presente. Otra de las declaraciones que se celebrará en las próximas fechas es la de Carmen Navarro, responsable de las candidaturas locales de 2011 y 2015. Esta última acudirá como imputada. Los investigadores quieren conocer cómo presuntamente pudo el PP de Valencia financiar sus actos al margen del PP.

La investigación arrancó coja, según reconocieron en su día fuentes judiciales. La operativa de blanqueo se podía sostener con el testimonio de los cuatro testigos -asesores del Ayuntamiento de Valencia-, las dos investigadas que admitieron los hechos (Alcón y una asesora de prensa) y los ingresos en efectivo de las cuentas bancarias de los investigados sin aparente justificación. En teoría, esos apuntes responderían a la devolución del dinero que les dio García-Fuster, aunque les advirtió de que no acudieran al banco.

Sin embargo, a los investigadores siempre les faltó construir una hipótesis del origen delictivo de ese dinero que presuntamente se pretendía blanquear. ¿De dónde procedía? No parecía muy lógico pensar que ese dinero venía de los tejemanejes de Alcón y el exgerente Marcos Benavent en determinadas adjudicaciones municipales. Estos hechos se remontan a 2006. Diez años con el dinero en un cajón a la espera de ser blanqueado no se sostiene. Se incorporó entonces la financiación ilegal en los ejercicios de 2011 y 2015 a partir de las declaraciones de Fuster que admitía la existencia de un supuesto recaudador que nutría de dinero al Grupo Municipal de donantes que no querían que figurara su identidad.

Algunas defensas tenían depositada una buena dosis de esperanza en que el Supremo iba a archivar la investigación contra Barberá. Se ignora si ese optimismo estaba cimentado en algún indicio o era fruto del optimismo. De producirse esta decisión, el instructor de Valencia podría haber archivado la causa contra un buen número de investigados al considerar que tenía los mismos indicios contra ellos. Pero, del mismo modo, podría también no hacerlo. Los recursos a sus instrucciones van a parar a la Audiencia, que es la que ratifica o rectifica. De igual modo, la instrucción que realice el TSJ -hasta la fecha no se conoce que haya emprendido ninguna diligencia- tampoco debería condicionar la instrucción del juzgado. Otro asunto es que algunas defensas puedan utilizar esta vía para solicitar diligencias que hayan sido rechazadas por el juzgado ordinario. Por ejemplo, los datos relativos sobre Alcón.

El delito de blanqueo y la financiación ilegal se encuentra en la misma pieza separada del caso Imelsa, pero no afecta a las mismas personas. Sólo Mari Carmen García Fuster, la cajera del PP del Grupo Municipal, aparece en ambas pesquisas como la persona que manejaba el dinero. Destaca el caso de Alfonso Grau, el exvicealcalde fue imputado por figurar como autorizado en la cuenta opaca del PP al margen del Tribunal de Cuentas.