Las Provincias

El Congreso guarda un minuto de silencio con el boicot de Podemos

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Los diputados, en pie, durante el minuto de silencio en memoria de Rita Barberá. :: Sergio Barrenechea/efe

  • Todos los grupos de Les Corts y del Senado se suman a los actos en recuerdo de la exalcaldesa

El Congreso de los Diputados guardó ayer un minuto de silencio en memoria de la exalcaldesa al que se sumaron todos los partidos del arco parlamentario con la excepción de Unidos Podemos. Al comienzo de la primera sesión de control al Gobierno, que se inició con quince minutos de retraso, la presidenta Ana Pastor trasladó su «más sentido pésame» a la familia y allegados y a continuación se inicio el simbólico acto en su recuerdo. Fue el portavoz popular, Rafael Hernando, quien llamó a los representantes del resto de grupos para pactarlo. La noticia de su muerte se había confirmado minutos antes de empezar el pleno y varios ministros y compañeros ocuparon sus escaños con gesto consternado.

En el Senado la situación fue diferente. Todos los miembros de la cámara la recordaron puestos en pie al comienzo del pleno previsto ayer y que finalmente se suspendió porque PP y PSOE retiraron las tres mociones previstas en el orden del día. El presidente Pío García Escudero reunió a la Mesa y a los portavoces para informar a los partidos y tomar una decisión sobre la sesión. Finalmente se optó por iniciarla pero no debatir ningún asunto y guardar un minuto de silencio.

En este caso al hemiciclo entraron todos los senadores, incluidos los del grupo Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea que, en un principio y según fuentes parlamentarias, estaban divididos sobre qué hacer ante la convocatoria: una parte del grupo quería entrar y otra permanecer fuera, como sus compañeros del Congreso. Finalmente decidieron sumarse y entraron en el hemiciclo al poco de comenzar. Según explicaron, optaron por participar por respeto a una de las integrantes de la Cámara Alta. Eso sí, no se sumaron al aplauso que iniciaron los senadores del PP y varios de los miembros del grupo mixto, según informó Europa Press.

La postura de los diputados de Unidos Podemos recibió críticas de todos los partidos del arco parlamentario. Hasta diputados próximos desde un punto de vista ideológico, como Joan Baldoví o Gabriel Rufián, tomaron distancia respecto a la decisión. En los pasillos, Pablo Iglesias mostró sus condolencias pero justificó la ausencia diciendo que no iban a participar en un «homenaje póstumo a una persona cuya trayectoria política ha estado marcada por la corrupción». Además, añadió que «tendría más sentido» que se homenajeara «a las víctimas de la pobreza energética o de la corrupción».

Las reacciones no se hicieron esperar. La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría dijo en alusión al desplante que «en la política, y en la vida en general, hay que saber diferenciar la firmeza de la dureza y la dureza de la crueldad». Especialmente duro se mostró el portavoz popular Rafael Hernando, que habló de «cainismo» político. «Pensé que esta gente era de otro tipo y me han confirmado que no. Me han confirmado mis peores temores», dijo. Para el vicesecretario de Organización del PP, Fernando Martínez Maíllo, Podemos actuó «de manera miserable» y señaló que «antes que políticos somos personas».

Desde la bancada socialista, el diputado Patxi López señaló que el gesto le pareció «de una catadura moral y humana verdaderamente lamentable», mientras que el portavoz Antonio Hernando destacó que «cuando se muere una persona, en la vida hay que saber comportarse, y en la política también». Para Albert Rivera, «el respeto por los adversarios políticos no nos hace cómplices de sus ideas o actos, nos hace simplemente humanos», tal y como escribió en Twitter.

El diputado de Compromís Joan Baldoví explicó que sí se sumaron porque «hay que separar la vertiente política de la personal» y porque «cualquier persona merece ese mínimo respeto», aunque también incidió en la «diferencia abismal» que les separaba de Barberá.

En clave valenciana

A nivel autonómico, representantes de todos los grupos de Les Corts guardaron un minuto de silencio frente a la puerta principal. Barberá fue diputada de la cámara durante treinta y dos años, tal y como recogió Efe. Además de los portavoces de los distintos partidos, acudieron parlamentarios y el delegado del Gobierno Juan Carlos Moragues.

El presidente Enric Morera dijo que el fallecimiento «no previsto» de Barberá les había «conmovido» porque «ante la desgracia» las personas sienten «dolor». Por su parte, el síndic de Podemos Antonio Montiel destacó que ayer tocaba mostrar «el lado humano» y recordar «a una persona que fue alcaldesa durante tanto tiempo y también una de las primeras mujeres diputadas en la cámara». «Mañana ya tocará seguir con la crítica política», señaló.