Las Provincias

Cañizares reclama un cambio en los modos de actuar

«La muerte de Rita Barberá me ha hecho pensar lo urgente que es un cambio y una regeneración en los modos de actuar. Así no podemos seguir». En su homilía de ayer en la misa por la exalcaldesa, el cardenal Antonio Cañizares, alertó de que «mientras no importe, por encima de todo, el hombre, el bien de la persona y su dignidad inviolable, inseparable de la verdad de Dios, caminaremos por caminos ciegos incapaces de misericordia, que es la virtud de los fuertes con la fortaleza de Dios, que se rebajó hasta lo último, hasta una muerte de Cruz, faro que ilumina el caminar del hombre, desde el amor, el perdón, la misericordia para todos. Ahí está la paz». Asimismo, el purpurado deseó que «la muerte de Rita Barberá se muestre fecunda como el grano de trigo que cae en tierra buena para dar mucho fruto».

«Que Dios le haya perdonado todas sus culpas», añadió Cañizares, «y que haya escuchado ya aquellas palabras que Dios dirige al siervo fiel y prudente: entra en el gozo de tu Señor, el gozo de la gloria de Dios». «Vivimos esta Santa Misa y la memoria de Rita Barberá como una plegaria llena de esperanza por su alma», concluyó.