Las Provincias

La cúpula de Gent de Compromís dimite por falta de democracia en la coalición

La dirigente de Compromís, Mónica Oltra. :: efe
La dirigente de Compromís, Mónica Oltra. :: efe
  • Renuncian la coordinadora y el responsable de organización de la corriente más numerosa después del Bloc

Marian Campello ha durado un año como coordinadora de Gent de Compromís (GdC), la corriente de independientes formada por los no adheridos a los tres partidos fundadores de la coalición: los nacionalistas del Bloc, Iniciativa del Poble Valencià (IdPV, liderada por Mónica Oltra) y Verds. Campello dijo adiós el pasado 12 de noviembre en Alzira, durante la Asamblea de País, tras anunciárselo a sus compañeros de la ejecutiva un par de días antes. También renunció al puesto Cristian Ballesteros, responsable de organización de GdC. Dimitió igualmente Delia Amorós (subdirectora del Gabinete Técnico de la Conselleria de Educación) como representante de la corriente ante la Ejecutiva de Compromís. Y así, buena parte de la cúpula de la dirección de GdC abandona. La falta de democracia interna en la coalición, donde los tres partidos que la integran negocian entre ellos qué papel le darán a la corriente, es el detonante de la renuncia de Campello. Amorós alegó incompatibilidad de su cargo orgánico con el que ocupa en Educación. Ballesteros esgrimió razones personales, si bien fuentes de la corriente achacan su salida al «desánimo» ante a la resistencia de la dirección de Compromís a resolver «una crisis de cohesión» que genera «mucha tensión» entre las bases de un proyecto «que en realidad es una marca, porque quienes deciden las cúpulas de los partidos fundadores, no la militancia».

Las dimisiones se producen de manera simultánea a las reuniones, secretas, de los tres partidos, a espaldas de GdC, a la que se le ha comunicado que el 12 de diciembre, en una Ejecutiva de Compromís, se presentará un documento negociado entre la terna de partidos donde se establecerá cuál es «el sitio» de los independientes. Fuentes de la corriente señalan que IdPV, actúa de freno ante las intenciones del Bloc y de GdC para que Compromís se unifique y obtenga más peso en la coalición.

Mientras Compromís gestiona consellerias y se ofrece como una alternativa para aglutinar a toda la izquierda valenciana, su situación orgánica sufre los mismos problemas que cuando la coalición echó a andar. Hace cinco años, con media docena de diputados autonómicos y 176.000 votos, Compromís arrancó sin más puntos en común que una Ejecutiva formada por los dirigentes del Bloc, IdPV y Verds. Sin embargo, el proyecto ha ido creciendo en votos (450.000 en 2015) y cargos públicos. Hoy, la estructura interna es débil y carente de una estrategia cohesionada. GdC cuenta con 900 de los 5.000 militantes de Compromís, al mismo nivel e incluso superando a IdPV y sólo por detrás del Bloc (3.000 afiliados).

«He perdido la ilusión y el impulso necesario para afrontar las 'nuevas' negociaciones de las bases y normas de la coalición, a las que no hemos sido invitados los adheridos y adheridas directamente a Compromís (més de 900 persones)», explicó Campello en redes sociales. Fuentes de GdC acusan a «un partido» (IdPV) de «querer silenciarnos» sin que el Bloc se posicione. Desde la corriente temen que los tres partidos que dirigen Compromís «busquen rebajar nuestra posibilidad de participar». En este sentido, los tres partidos negocian que la futura dirección de la coalición cuente con once miembros del Bloc, seis de Iniciativa, dos para Joves-PV, dos de Verds y otros dos de GdC.