Las Provincias

Mariano Rajoy convoca la Conferencia Presidentes para analizar la mejora de la financiación

Rajoy y su homólogo portugués, Antonio Costa, ayer la Moncloa. :: efe
Rajoy y su homólogo portugués, Antonio Costa, ayer la Moncloa. :: efe
  • La cumbre autonómica, que se celebrará antes de fin de año, es un guiño a las regiones socialistas de cara a lograr su abstención a los presupuestos

valencia/madridMariano Rajoy convocará antes de que termine el año la Conferencia de Presidentes para empezar a debatir sobre la reforma de la financiación autonómica, un tema que, según ha dicho, quiere tratar en esta «primera parte» de la legislatura. El presidente del Gobierno, que ayer reunió a la Junta Directiva Nacional del PP, explicó que reunirá la Conferencia de Presidentes de las distintas comunidades autónomas y señaló que hay «un reto muy importante, que es el establecimiento de un nuevo modelo de financiación autonómica».

Hay quien ya se ha descolgado de la cita. No acudirá el catalán Carles Puigdemont, inmerso en un proceso secesionista y que, en todo caso, reclama una negociación bilateral. El jefe del Gobierno le animó a acudir porque «nada se pierde» por asistir.

Rajoy atiende por fin una de las grandes reivindicaciones que habían venido planteando hasta la fecha varios presidentes regionales del PSOE, y entre ellos el valenciano Ximo Puig. El jefe del Consell viene reclamando desde antes del verano la necesidad de que el Gobierno reuniera a la Conferencia de Presidentes para abordar con urgencia la reforma de la financiación. Paradójicamente, una de esas peticiones la realizó el 5 de abril, durante una conferencia pronunciada en Madrid. El expresidente Rodríguez Zapatero, presente en aquel acto, admitió unos minutos después que como precursor de este tipo de citas podía afirmar que, en realidad, nunca habían resultado de excesiva ayuda.

La convocatoria con cierta celeridad de la Conferencia de Presidentes no pasó inadvertida ayer. El anuncio tiene también mucho de gesto hacia las regiones presididas por el PSOE, con la intención de lograr la abstención de este partido en el debate sobre los Presupuestos para el próximo año y del techo de gasto que impone Bruselas. Las fuentes consultadas por este diario remarcaron, en todo caso, que en el debate de la financiación Cataluña jugará un papel determinante.

Con todo, el anuncio de Rajoy constituye el pistoletazo de salida de la negociación para reformar el sistema de financiación autonómica. Aunque el ministerio de Hacienda anunció la constitución de un comité de expertos, con representantes de todas las CC AA, para abordar este asunto, lo cierto es que ese órgano aún no ha llegado a reunirse -y el Gobierno valenciano nombró a su representantes el pasado viernes-. El Gobierno valenciano que presiden Ximo Puig y Mónica Oltra ha venido haciendo de la exigencia de un nuevo modelo de financiación la principal bandera de su gestión. En los presupuestos de la Generalitat de 2017, como ya ocurrió en los de 2016, figuran unos ingresos por valor de 1.300 millones de euros, que el Gobierno valenciano ha contabilizado en concepto, dice, de lo que mejorará la financiación de la Comunitat con el cambio de modelo.

Ayer, Puig valoró el «ligero avance» de Rajoy por su anuncio de convocatoria de la Conferencia de Presidentes antes de fin de año y aseguró estar «absolutamente dispuesto a participar y a colaborar activamente en la misma». A preguntas de los periodistas antes de presidir una reunión de la Permanente de la Ejecutiva del PSPV-PSOE, el también secretario general de los socialistas valencianos a aseguró que está «convencido de que el único camino posible para lograr la igualdad entre todos los españoles es el diálogo».

Por otra parte, el jefe del Ejecutivo quiere pactar y dialogar «mucho», y ayer se ratificó en ello, pero también advierte de que la duración de la legislatura dependerá de que «todos» quieran llegar a acuerdos. Sin embargo, tiene una línea infranqueable, la política económica de su mandato anterior y que, garantizó, no se va a tocar en este, al menos en lo sustancial.

En la Moncloa nadie quiere hablar de ultimátum y mucho menos de chantaje, como denuncia la presidenta de la Junta de Andalucía. Pero admiten que los Presupuestos de 2017 son el banco de pruebas para calibrar la suerte de la legislatura. Rajoy, con otras palabras, defendió esa misma tesis ante la Junta Directiva Nacional del PP. «Todos debemos ser conscientes de que nadie puede imponer de manera absoluta su voluntad y nadie puede impedir el ejercicio razonable de la acción de gobierno», manifestó ante la plana mayor del partido. Pero como ya hizo en el debate de investidura de octubre puso límites a lo que se puede pactar. Ni las reformas emprendidas en su anterior mandato ni la política económica entran en ese aartado.