Las Provincias

La joven de Pozoblanco víctima de abusos sexuales pide que declaren seis personas más

El abogado de uno de los acusados
El abogado de uno de los acusados / Rafa Alcaide (Efe)
  • La chica, que denunció a cuatro de los cinco presuntos violadores de los últimos sanfermines, solicita que se llame al juicio también a los que comentaron el vídeo que grabaron mientras la acosaban

La joven de 21 años de edad de Pozoblanco (Córdoba) que supuestamente sufrió abusos sexuales en mayo por parte de los cuatro jóvenes investigados en esta causa y que están en prisión, tras ser detenidos meses después en Pamplona, junto a otro varón más, por una supuesta violación grupal a una mujer en los Sanfermines de este año, ha pedido que declaren como testigos seis personas que comentaron el vídeo que grabaron sobre los hechos de la provincia cordobesa.

Así lo han confirmado a Europa Press desde la acusación, que detallan que entre los seis que quiere que declaren se encuentra el quinto joven que presuntamente participó en el suceso de Pamplona, y precisan que se pide la citación de quienes "vieron y realizaron comentarios sobre el vídeo" en el 'WhatsApp', puesto que los demás componentes de grupo "pueden decir que no lo vieron".

Mientras, a la espera de que la juez decida sobre si declara de nuevo la joven y otros tres testigos tras solicitarlo las defensas, éstas han pedido anular el vídeo por el que han sido investigados los cuatro jóvenes, motivo por el que el viernes se acogieron a su derecho a no declarar en lo referente a lo ocurrido en el interior del vehículo en el que viajaban con la joven y en relación a los mensajes.

Al respecto, el abogado de uno de los investigados, Luis Romero, ha explicado que los investigados han declarado "sobre todos los puntos, excepto sobre el contenido del vídeo", ante la petición de nulidad como prueba, "porque se ha incorporado al procedimiento procediendo de otra investigación" y entienden que "se ha vulnerado el derecho fundamental", a la vez que "se ha incorporado sin autorización de quien entrega el dispositivo".

En relación a la causa, ha señalado que los cuatro jóvenes han declarado por videoconferencia "cómo conocieron y cuándo se subieron al coche" con la joven, aunque cuando han llegado las preguntas sobre el vídeo, no han declarado, "porque esa grabación puede ser nula", ha remarcado el abogado, quien ha resaltado que no se ha proyectado el vídeo en la sala.

Además, indicó que el viernes declararon dos testigos, concretamente el agente de Policía Local de Pozoblanco con el que habló la joven sobre los hechos y otra testigo con la que habló la joven la noche de los hechos, según detalló el letrado, quien valoró que la juez quiere hacer "una instrucción rápida y con celeridad", a la vez que aseveró que los hechos "no se pueden calificar como delito de abuso sexual", sino como "un delito leve de vejaciones injustas".

Compartieron un vídeo

Entretanto, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Pozoblanco continuará practicando las diligencias de investigación pertinentes para averiguar lo sucedido, mientras que los cuatro jóvenes continuarán en prisión por orden del Juzgado de Instrucción número 4 de Pamplona.

Cabe recordar que el juez que investiga la supuesta violación grupal en los Sanfermines ve indicios de que cuatro de los cinco procesados por esos hechos abusaron sexualmente el pasado mes de mayo de una joven de 21 años, tras conocerla en la feria del municipio cordobés de Torrecampo y desplazarse hasta Pozoblanco.

Los investigados presuntamente grabaron los abusos con un móvil y compartieron uno de los dos vídeos en un chat. El magistrado sostiene que "existen serios indicios de que podrían haberse utilizado sustancias específicamente destinadas para provocar la inconsciencia de la víctima".

En el auto, el titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Pamplona considera que "resulta indiciariamente acreditado" que A.J.C.E. ofreció a la denunciante acompañarla a su domicilio en un vehículo, donde nada más entrar y tras sentarse en el asiento del copiloto cayó "en un estado de profunda inconsciencia".

Según recoge el auto, en el vehículo se montaron también J.A.P.M., J.E.D. y A.M.G.E. y mientras este último conducía "todos ellos le tocaban los pechos" y A.J.C.E. le "besaba en la boca, riéndose entre ellos de la víctima". Según añade el magistrado, la llevaron luego hasta la localidad de Pozoblanco, donde se despertó "completamente desnuda en el asiento de atrás" y con el mono y las medias rotas.

La joven se vistió y se colocó en el asiento del copiloto, momento en el que presuntamente A.J.C.E. le requirió "para que le hiciera una felación". Ante la oposición de ella, según relata el juez, el investigado la golpeó "dos veces en la cara y otra en el brazo". Acto seguido, la empujó fuera del coche y la insultó.

"Contenido claro"

Los supuestos tocamientos practicados en el vehículo fueron presuntamente grabados por J.A.P.M. con el teléfono móvil de A.M.G.E., creando dos archivos de vídeo, el segundo de los cuales fue compartido en un chat denominado 'Manada', en el que posteriormente se refirieron a la víctima como "la bella durmiente". Desde esa conversación, el investigado J.A.P.M. difundió ese vídeo en otro chat llamado 'Peligro' en el que participaba A.B.F, el quinto procesado por la supuesta violación de los Sanfermines.

Estos hechos, según detalla el juez, están tipificados en el artículo 181 del Código Penal como cuatro delitos de abuso sexual, delitos de los que aparecen como autores los cuatro investigados. Asimismo, el magistrado imputa a A.J.C.E. un delito de lesiones.

Para la concreción del relato de los hechos y la valoración de los indicios de criminalidad, el magistrado ha tenido en cuenta "principalmente el relato de la víctima en su denuncia, el clarísimo contenido de los archivos de vídeo", "las fotografías que la víctima hizo de las lesiones sufridas", la comunicación del incidente a terceros y los datos obrantes en el atestado presentado por la Brigada de Delitos contra las Personas de la Policía Foral de Navarra.

En cuanto a la calificación jurídica de los hechos, el juez estima que con arreglo al artículo 181 del Código Penal "se consideran abusos sexuales no consentidos los que se ejecuten sobre personas que se hallen privadas de sentido o de cuyo trastorno mental se abusare, así como los que se cometan anulando la voluntad de la víctima mediante el uso de fármacos, drogas o cualquier otra sustancia natural o química idónea a tal efecto".

"Profunda inconsciencia"

A este respecto, el magistrado abunda en el propio relato de la víctima en cuanto a la forma en la que se despertó sin tener conocimiento "de nada de lo ocurrido" en el periodo intermedio, así como en "la profunda inconsciencia que se aprecia en los vídeos sin que la víctima se despierte a pesar de los besos y tocamientos y de las risas de los investigados".

En este sentido, el juez también resalta que la joven describió la inconsciencia como "repentina en el mismo momento de introducirse en el turismo", la referencia posterior a ella como la bella durmiente, así como los comentarios en el chat 'Peligro' tras compartirse el segundo vídeo con menciones sobre la posible utilización en los hechos de burundanga, en referencia al alcaloide escopolamina o hioscina que actúa como depresor de las terminaciones nerviosas y del cerebro, sustancia de efectos sedantes similar a la atropina que ha sido detectada en usos delictivos para dejar inconscientes y luego amnésicas a las víctimas, singularmente en ataques sexuales.

La supuesta utilización de esta sustancia, razona el magistrado, explicaría la referencia posterior en el chat 'Veranito' por parte de A.B.F., quien participaba en el chat 'Peligro', en el que también se compartió el segundo de los vídeos, "a la voluntad de llevar para el viaje a Pamplona burundanga".