Las Provincias

El PP tacha a Iglesias de mal perdedor y avisa: «No lidera la oposición quien más grita»

El vicesecretario sectorial del PP, Javier Maroto.
El vicesecretario sectorial del PP, Javier Maroto. / Juan Carlos Hidalgo (Efe)
  • Javier Maroto afirma que el PSOE es su referencia de oposición y Pablo Casado espera que haya "un PSOE fuerte como alternativa"

El PP considera que la actitud del líder de Podemos, Pablo Iglesias, en el Congreso de los Diputados, es la de un "mal perdedor" que quiere "embarrar", "romper la baraja" y "aprovecharse del sistema para demolerlo", pero le ha advertido de que el líder de la oposición "no es el que más grita". Es más, el vicesecretario Sectorial, Javier Maroto, ha dejado claro que para ellos la referencia de la oposición es el PSOE.

Así se han pronunciado varios dirigentes del partido en entrevistas en radio y televisión, recogidas por Europa Press, en las que además han justificado la respuesta que dio el PP a Iglesias, con Mariano Rajoy demostrando estar "por encima de las provocaciones" y el portavoz parlamentario, Rafael Hernando respondiendo para "no tolerar que esta gente intente aprovecharse del sistema para demolerlo".

En esos términos se ha expresado el vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado, que cree que Rajoy acertó mostrándose "prácticamente despectivo en algunos momentos", porque Iglesias es "un perfil egocéntrico y narciso que lo que quiere es una bulla mayor de la que ya está generando".

Tanto Casado como Maroto creen que a Podemos hay que "ponerle en su sitio entre todos". Casado ha remarcado que los 'populares' no se dan por aludidos cuando se les llama "delincuentes potenciales", mientras que Podemos sí tiene miembros condenados, y ha mencionado al diputado Andrés Cañamero, al exconcejal Andrés Bódalo y a la portavoz del Ayuntamiento, Rita Maestre.

«En Venezuela la gente asaltaba la Asamblea»

Para este dirigente, lo que hace Iglesias es "más propio de otro tipo de regímenes", como Venezuela donde "la gente asaltaba la Asamblea Nacional", aunque ha puntualizado que no sugiere que Podemos vaya a hacerlo aquí. Maroto ha tildado lo sucedido de "circos" y "numeritos" y cree que hay que "contestarle como a un diputado más", para que no se "suba a las barbas", pero que también él tiene que respetar las instituciones.

El dirigente vasco ha avisado de que eso es la política populista, "romper y crispar" pero luego no presentar ninguna iniciativa en el Congreso, y ha puesto como ejemplo el caso de los centros de internamiento de extranjeros (CIE), con "todos los podemitas yendo a hacerse fotos" pero sin presentar iniciativas en el Congreso.

Su referencia de oposición es el PSOE

Por eso, ha recalcado que "el líder de la oposición no es el que más grita" y ha afirmado que para el PP la referencia de la oposición es el PSOE, un partido que "piensa distinto (al PP) en muchos temas" pero que "entiende que el equilibrio de fuerzas va a ser determinante".

También Casado ha dicho que el PP quiere que haya "un PSOE fuerte como alternativa al centro derecha" y que le preocuparía que "la antipolítica de Podemos y su discurso 'guerracivilista' sea el de la oposición". Con todo, los 'populares' esperan llegar a acuerdos con el PSOE. Maroto confía en que sea posible, aunque sean necesarias "muchísimas horas de debate" y los resultados sean "escasos" para un partido o para el otro, siempre que el PSOE entienda que no puede "imitar a Podemos". "Al PSOE no le veo gritando en el Parlamento", ha añadido.

En la misma línea, el vicesecretario de Organización, Fernando Martínez-Maillo, ha opinado que para el PSOE "es compatible hacer una labor de oposición con llegar a acuerdos en temas como las pensiones, la financiación autonómica o la educación". Para Maillo, Podemos trata de deslegitimar no sólo las instituciones, sino también un resultado electoral que no le gusta, como si "sólo ellos representasen al pueblo y los demás no".

Los tres han insistido en la disposición del Gobierno para trabajar con humildad y llegar a acuerdos, pero Casado ha insistido en advertir a la oposición de que no se trata de "cobrarse piezas" en forma de derogación de leyes ni de hacer una legislatura de "contrarreformas".