Las Provincias

Alcaraz avisa al Consejo de Transparencia de que no puede advertir de ilegalidades

Manuel Alcaraz (i) conversa con Rafael Climent en Les Corts. :: efe
Manuel Alcaraz (i) conversa con Rafael Climent en Les Corts. :: efe
  • El conseller responde al órgano consultivo después de que este emitiera un informe negativo sobre el departamento que dirige

El conseller Manuel Alcaraz le pide tiempo al consejo de Transparencia para cumplir con sus observaciones sobre la norma que regula su funcionamiento, que, tal como indicó a este periódico, comparte «al 95 por ciento». Algunos de los puntos restantes los deja para avisar a los especialistas de que «no pueden advertir de la ilegalidad o no» de los asuntos que analicen.

El órgano consultivo dependiente del departamento que tiene la misión de garantizar el buen gobierno en la Comunitat, elaboró un informe en el que avisa al conseller de Transparencia de que está superando la barrera de la legalidad en la elaboración del proyecto de reglamento que regula al propio consejo. Exactamente, los expertos señalan que «se está vulnerando el principio democrático e incluso incurriendo en posibles ilegalidades» en algunos preceptos de la normativa.

Esta cuestión, junto al hecho de que Alcaraz desmienta que no se le haya consultado a los integrantes del consejo para elaborar una reforma que les afecta directamente -como ellos mismos indican-, son las dos fricciones existentes a día de hoy entre el conseller y el órgano. «No sé de dónde viene esa confusión. Les propondré que elaboren el texto base para la futura reforma de la ley en lo que afecta al consejo», aclaró.

El dirigente está de acuerdo con el resto de valoraciones que hacen los catedráticos y expertos universitarios. Estos denuncian falta de medios -materiales, laborales y económicos- para desarrollar su cometido, que les atribuyan funciones no previstas en la ley y que por ello vayan desbordados o que el último decreto tenga una extensión desmesurada. «Todas estas observaciones, aunque no sean vinculantes, van a ser aceptadas», indicó.

El conseller señaló que «muchas de las críticas vienen dadas por la ley vigente». Una norma que tenían que acatar desde el inicio porque, de lo contrario, la oposición les hubiera obligado a hacerlo y se escuda en que «no haber constituido el consejo hasta que no se hubiera reformado la ley de Transparencia sí hubiera generado un vacío legal negativo».

«No tengo una varita mágica para contar con más presupuesto», afirmó, pero añadió que «vamos a incrementarlo bastante en términos porcentuales para el año que viene». Para el conseller, «el trabajo y los dictámenes» que está realizando el consejo son «modélicos» y reconoce que sus emolumentos no están a la altura de su trabajo.

Alcaraz se compromete, además, a iniciar el próximo año «el debate para cambiar la ley». «No se puede cambiar cada dos meses al ser tan importante», indicó. Recordó que se aprobó en abril de 2015, en la pasada legislatura, y adelantó que se creará una comisión asesora a parte para emitir informes sobre cualquier norma que tenga que ver con Transparencia.