Las Provincias

El dueño de Cleop: «Nunca he colaborado en la financiación del PP»

El empresario Carlos Turró durante su declaración ante el juez. :: lp
El empresario Carlos Turró durante su declaración ante el juez. :: lp
  • El empresario investigado admite que se reunió con Benavent antes de la adjudicación y le propuso subcontratar una firma

Carlos Turró es el dueño de la constructora Cleop. El juez le investiga por el pago de supuestas comisiones a cambio de adjudicaciones del Ayuntamiento de Valencia. Ante el magistrado lo negó todo. «Nunca he participado en la financiación del Partido Popular. Somos una empresa muy pequeña», dijo al juez y al fiscal en su comparecencia de algo más de 30 minutos celebrada hace un mes. No obstante, el magistrado le corrigió acerca de las dimensiones de su entramado societario. Incluso el mismo empresario, minutos antes, había indicado que Cleop facturaba antes de la crisis 100 millones de euros.

El investigado admitió dos reuniones con el exgerente de Imelsa, Marcos Benavent. El primer encuentro se efectuó por petición del ahora colaborador de la Fiscalía Anticorrupción para pedirle que en el futuro subcontratara a Carlos Vicente, que había dejado la empresa EMR, otra de las firmas investigadas en esta pieza separada. «Vi que era un profesional. Por entonces, estaba trabajando en la rehabilitación de La Lonja». A Turró -inexplicablemente- no le pareció extraño que se le sugiriera el nombre de este subcontratista antes incluso de conocer que su propia empresa iba a resultar adjudicataria.

Tampoco aclaró que si acataba la recomendación de Benavent, Cleop sería la ganadora del concurso. «No era infrecuente hablar con cargos de la Administración para que te ofrecieran colaborar en proyectos». El socio mayoritario de la firma admitió que hicieron varios colegios para la empresa Ciegsa, pero que «nunca jamás» trabajaron para Imelsa. Es más, detalló que cuando Benavent entró en la empresa pública, el dueño de Cleop empezó a distanciarse de él. «No me gustaba el ambiente que le rodeaba. Tenía muchas fabulaciones», reveló al juez.

El empresario criticó las deficiencias, a su juicio, de los informes de la Unidad Central Operativa que revelan el funcionamiento de una trama de amaños. «Adolecen de falta de conocimiento» de la situación y, según su relato, confunden personas y hechos. Además, negó que la única mejora de su oferta para las torres de Quart fuera la extensión del mantenimiento y subrayó que ofrecían un sistema contra los nidos de aves y mayores avances en la iluminación. Rechazó que Benavent o la concejal Alcón conocieran de antemano sus propuestas: La prueba es que dudaban de si EMR «haría mejor oferta», siempre según su testimonio.

Otro de los principales investigados en esta pieza separada del caso Imelsa es Pedro Aracil, el que fuera asesor de la concejal de Cultura, María José Alcón durante su etapa en el Ayuntamiento. Declaró durante más de media hora y negó todas las acusaciones que pesan contra él. Benavent le atribuyó el papel de nexo de unión entre la edil y la mesa de contratación que decidía a qué empresa otorgar el contrato. «Jamás he hecho gestiones para favorecer a nadie. Ni de asesor ni de concejal», proclamó. Aseguró que su nombramiento lo decidió la exalcaldesa Rita Barberá y que conocía al exmarido de Alcón de las Nuevas Generaciones del PP. «No tuve sospechas de que se cometiera ninguna irregularidad», indicó. Según su testimonio, era normal ver a Benavent por las dependencias municipales. «Venía de vez en cuando». Aracil cree que la concejal lo utilizaba para saber cómo estaba Vicente Burgos, por entonces, su expareja. Por eso, dijo, no daba importancia a estas visitas a la sede municipal.

El asesor negó cualquier gestión encaminada a amañar los concursos y precisó que su trabajo «comenzaba una vez la obra ya estaba adjudicada». Se le preguntó acerca de las grabaciones que Marcos Benavent realizó a Alcón y al propio Aracil. Respecto a uno de los audios, indicó que la información que aporta ya había sido publicada por los medios de comunicación.

Más dificultades encontró para explicar otra de las conversaciones que constan en la causa y recogen un «ahí sí que hay que justificar bien» sobre los contratos de publicidad de La Mostra. No supo aclarar a qué se refería. Sólo en esa parte de la comparecencia se le vio algo más nervioso. El exasesor de Cultura insistió al juez: «Jamás he recibido regalos ni dinero de Alcón».