Las Provincias

Verso radical en Les Corts

El diputado de Compromís, Josep Nadal. :: LP
El diputado de Compromís, Josep Nadal. :: LP
  • Josep Nadal, Diputado de Compromís | Cantante, nacionalista y filólogo, el parlamentario que evita apoyar a los guardias civiles agredidos en Navarra afila su talante antisistema

Nació en Pego, el 28 de abril de 1977, el mismo día que en España se legalizaron los sindicatos UGT, USO y CC.OO., lo cual podría entenderse como una premonición respecto a la trayectoria de este filólogo, compositor y cantante, ahora diputado de Compromís. Sin embargo, tanto USO como CC.OO., y no digamos UGT, se le quedan cortos a un tipo duro, que a pesar de ser un hombre grande emplea una peculiar mirada, mezcla de escepticismo y prevención, casi de abajo a arriba, quizá defensiva y, con toda seguridad, a la contra. Es difícil ser un verso suelto en Compromís, donde cada hombre (y mujer) es, en sí mismo, una facción; sin embargo, Nadal lo es, el verso más suelto, pues rima con pocos y apenas se mide. Durante el último pleno de Les Corts, mientras se leía un manifiesto a favor de los guardias civiles agredidos en Navarra, fue el único parlamentario de la coalición nacionalista que se levantó y abandonó el hemiciclo. Evitó apoyar a los agentes agredidos, coherente con su discurso, tanto el cantado como el que emplea en Les Corts.

El diputado de Compromís tiene un sentido escénico innato, o adquirido a lo largo de casi 20 años al frente de 'La Gossa Sorda', el principal grupo de referencia para el nacionalismo valenciano de corte independentista, que fusionando rock, punk, ska y sonidos valencianos canta y protesta, critica y ataca con virulencia desde a la política exterior de Estados Unidos hasta la actividad de los anteriores Gobiernos del PP, incidiendo en sus zonas de sombra. Un «radical», según la definición que los diputados populares le asignan en todos los debates en los que participan. Un antisistema, según la terminología actualizada durante los últimos años. Encajaría en las filas de Podemos de no ser por su marcado (muy acentuado) discurso nacionalista, más próximo ideológica y generacionalmente a Vicent Marzá que a Enric Morera, si bien con el presidente de Les Corts mantiene amistad personal desde hace años, lo que les permite almorzar de vez en cuando en la cafetería de la Cámara. Y a pesar de esa simpatía als 'països' que profesa este filólogo (Filología Catalana, por supuesto) y de su presencia en actos como la presentación de la candidatura de Àgueda Micó para dirigir el Bloc, Nadal, siempre a la contra, se integró en 2011 en Gent de Compromís, corriente silenciada en la coalición. El diputado pegolino se siente más cómodo en los márgenes de las páginas oficiales, desde donde ironiza sobre «el orgullo de ser español».

En Les Corts trabaja en las comisiones sobre la nueva televisión pública, la de Agricultura ( belicoso es en los asuntos de medio ambiente, acérrimo defensor de impedir la puesta en marcha de Puerto Mediterráneo) y en Educación y Cultura (incondicional de la exigencia del requisito lingüístico a los funcionarios y defensor sin concesiones de la imposición del aprendizaje obligatorio del valenciano incluso en las zonas castellanohablantes de la Comunitat).

Nadal, un indómito que se gusta en ese papel y que no renuncia al verbo incendiario y la gestualidad extremada, se suaviza en las distancias cortas en según qué circunstancias. Y hasta en según qué canciones. Durante un pleno de esta legislatura, Manolo Mata aseguró que 'Camals Mullats' es, para el síndic socialista, «la mejor canción de amor» a Valencia. Quizá sea porque el roce es más piadoso que la doctrina, Nadal, desde 2003 y durante muchos años concejal del Bloc (sin carné) en Pego, también se deja ver por el municipio el 9 d'Octubre, como ocurrió este año, aunque el alcalde sea un rival, Enrique Moll (PSPV), un contratiempo. Ese misma contrariedad surgió cuando su amigo Morera comenzó a leer el pasado jueves el texto institucional a favor de la Guardia Civil, declaración de apoyo que el resto de sus compañeros de Compromís, y hasta de Podemos, sobrellevaron. Todos menos él, para desesperación del PSPV, poco acostumbrado a esa ruptura de filas, y para intranquilidad de la dirección de Compromís, inquieta por el hilo del discurso que Nadal mantiene en las redes sociales, donde el diputado difunde mensajes muy críticos respecto a los socialistas y afectuosos hacia Bildu y sus líderes, como Otegi.