Las Provincias

Dos empresarios niegan ante el juez haber pagado comisiones a Benavent

Vicente Burgos, a su llegada, ayer, a los juzgados. :: Damián torres
Vicente Burgos, a su llegada, ayer, a los juzgados. :: Damián torres
  • El exmarido de Alcón revela que el exgerente de Imelsa cobraba de la fundación sin trabajar allí y no tenía ni despacho

valencia. Vicente Burgos, exmarido de la concejal de Cultura María José Alcón, era la comparecencia más esperada en Instrucción 18 porque suponía unir dos de los pilares de esta trama de corrupción. El que fuera gerente de la Fundación Jaume II el Just negó cualquier irregularidad en la gestión de la entidad. Declaró que nunca cobró una comisión de los contratistas de la administración y acusó al propio Marcos Benavent -insinuó que él también recibía mordidas- en un zombie de la propia fundación. «No tenía ni despacho», exclamó.

Lamentó Burgos ante el juez esta circunstancia porque limitaba su presupuesto al tenerle que pagar una nómina. El investigado indicó que comunicó esta incidencia al entonces conseller de Educación, Esteban González Pons. El hoy eurodiputado fue quien nombró a Benavent, siempre según el declarante.

A su salida del juzgado, aprovechó para criticar el comportamiento de Benavent, a quien acusó de llevarse comisiones ilegales en la trama Imelsa. «No hay más que su propia palabra, de forma genérica e indeterminada, casi estrambótica. Ante eso... ¿qué le vamos a hacer? Nos toca apechugar», lamentó. «Al final tendrán que acreditarse muchas cosas. Hay otras que parece que puedan estar más acreditadas por grabaciones, audios y cosas de estas», puntualizó. También rechazó que llevara una vida díscola y lo atribuyó a la inventiva de Benavent.

El empresario Carlos Vicente, que estuvo al frente de la constructora EMR, de igual modo, negó pagos al exgerente de Imelsa, Marcos Benavent. El investigado por entregas de comisiones se defendió de todas las acusaciones. Tan sólo se vieron en tres ocasiones y recordó que se le presentó como «asesor de Cultura». Otro de los investigados es Alejandro Serra. Coincidió en la misma versión que su compañero. Tampoco pagó dinero por recibir obras.

En estos supuestos, la mayoría de las veces es la palabra de uno contra la del otro. Benavent hace un mes reiteró en el juzgado su declaración ante la Guardia Civil. Es más, se mostró incapaz de ofrecer detalles debido a la cantidad de veces y de dinero que le habían entregado algunos de los constructores investigados en la causa. Este tipo de transacciones delictivas se producían de manera muy rápida. «Quedábamos a comer y, a veces, me lo daba en el coche», explicaba.

Burgos desmintió también la supuesta estrecha amistad que le unía con Benavent. Limitó esta relación al tiempo que presidió Nuevas Generaciones del PP a cuya sede acudía el exgerente de Imelsa. «Ni por edad, ni porque vivían a 70 kilómetros, ni por otras circunstancias».