Las Provincias

Las defensas reclaman al juez los 46 minutos que duró la conversación de Alcón con su hijo

  • Los abogados quieren analizar íntegramente el audio, clave en la investigación de blanqueo

La conversación de la exconcejal de Cultura María José Alcón con su hijo resulta clave en la causa que investiga el supuesto blanqueo de 50.000 euros en el Grupo Municipal del PP para las últimas elecciones locales. El pinchazo telefónico siempre ha despertado las sospechas de un buen número de imputados. Por un lado, les llama la atención la manera tan didáctica en la que la exedil relata a su descendiente la presunta mecánica delictiva que usaba la formación popular. Por otro, sorprende que el pinchazo telefónico se registrara al día siguiente de que el juez autorizara la intervención telefónica. Donde algunos ven un golpe de suerte de los investigadores de la Guardia Civil, las defensas desconfían y quieren conocer con detalle los 46 minutos de grabación que constan de ese audio. La grabación se produce el 15 de abril de 2015 cuando Alcón se encontraba en un centro sanitario debido a su delicado estado de salud mental.

El escrito de las defensas centra el origen de las pesquisas en ese pinchazo telefónico. Lamentan los letrados que sólo se les ofreciera una selección "sesgada y fragmentada" del documento sonoro, lo que afecta a su más elemental derecho de defensa. Recuerdan los letrados jurisprudencia del Tribunal Supremo que autoriza a tener acceso a todas las cintas una vez se levanta el secreto de sumario.

La Guardia Civil sólo transcribió en su día las partes de la grabación que consideraban más relevantes, como el episodio en el que se desvela la donación de 1.000 euros y el posterior reintegro de billetes de 500 euros y que todo aquello pocedía "del dinero negro que tienen". De igual modo, recogen de manera detallada los apartados en los que se critica a la entonces alcaldesa Barberá por la posición que ocupa Alcón en las listas y por el papel que ha jugado su marido, el exvicealcalde Alfonso Grau, que ha terminado acusado en el caso Nóos. Los agentes también incluyen un negocio que pretendían hacer en un inmueble en la parte posterior del Ayuntamiento de Valencia. Sin embargo, del resto, hacen un resumen acerca de lo que hablaban. Las defensas pretenden examinar la totalidad de la conversación y especialmente el inicio del audio, ese minuto previo para conocer cómo arranca la confesión de la exedil. El juez instructor todavía no ha decidido respecto a esta petición.