Las Provincias

El regreso de Acció Cultural

Octubre Centre de Cultura Contemporània, sede de Acció Cultural del Pais Valencià. :: j. monzo
Octubre Centre de Cultura Contemporània, sede de Acció Cultural del Pais Valencià. :: j. monzo
  • Mira, actual presidente de ACPV, logra un claro reconocimiento institucional y Climent exhibe complicidad e influencia ante Cataluña

  • La entidad catalanista recupera protagonismo con la llegada de la izquierda al poder

La llegada del tripartito a la Generalitat y a la alcaldía de Valencia ha dado oxígeno a Acció Cultural del País Valencià (ACPV). La entidad cultural impulsada por el polémico editor Eliseu Climent, que defiende la promoción del catalán y las tesis partidarias de los 'països catalans', ha dejado atrás sus horas bajas, las que durante los gobiernos del PP la dejaron asfixiada financieramente y sin apenas relevancia pública, y ahora disfruta de todo tipo de ventajas y honores que hace apenas unos meses parecían imposibles.

La Distinción de las Letras Valencianas entregada el pasado 9 de octubre a Joan Francesc Mira, presidente de ACPV -igual que su nombramiento como miembro de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL)-, podría considerarse como una muestra más de la recuperación del protagonismo público de Acció Cultural, que hasta las elecciones municipales y autonómicas de 2015 apenas sobrevivía gracias el respaldo económico de la Generalitat de Cataluña.

Históricamente Acció Cultural ha recibido el apoyo político, y sobre todo financiero, del Govern catalán. Con el argumento de expandir la lengua y la cultura catalana, desde la época Pujol han ido llegando religiosamente cantidades nada despreciables de subvenciones. En total 20 millones de euros en todos estos años, según los datos que ha venido haciendo públicos el Gobierno catalán. Entre otras cosas la Generalitat de Cataluña se ha hecho cargo de la hipoteca de la sede de Acció Cultural, ubicada en los antiguos almacenes El Siglo. La contribución -según las informaciones que se han publicado- asciende a 670.000 euros anuales, una cifra para nada despreciable.

La estrecha vinculación entre el Gobierno catalán y Acció Cultural ha propiciado que, además de fomentar la lengua y la cultura catalana, la entidad de Climent también haya apoyado actos como la celebración de la Diada del pasado 11 de septiembre, en la que se implicó en la organización de una flota de autobuses para facilitar la asistencia de valencianos a la cita en Barcelona. Desde esta entidad cultural también se han impulsado otros proyectos en defensa de la lengua catalana, así como la exigencia de una nueva ley de igualdad lingüística.

Pero desde hace año y medio el aislamiento de ayudas desde dentro de la Comunitat se ha terminado. Lejos queda ya aquella época en la que el Consell y Acció Cultural se declararon la guerra a raíz de la prohibición de que la asociación utilizara repetidores para emitir la señal de TV3, la cadena de televisión autonómica de Cataluña. Y que llevó incluso a que el Ejecutivo popular multase a la asociación por estas retransmisiones.

Las ayudas financieras de la Generalitat que copresiden Puig y Oltra no han ido directamente a parar a ACPV, pero sí que han permitido que entidades o empresas afines hayan percibido ayudas del Ejecutivo valenciano -por el fomento de la lengua, en la mayor parte de ocasiones-. Eliseu Climent, cabeza visible de Acció Cultural durante años, fue recibido el diciembre pasado por el presidente Ximo Puig y por Joan Ribó, alcalde de Valencia. Climent también se ha dejado ver en las cumbres institucionales que los gobiernos valenciano y catalán han celebrado en los últimos meses, probablemente la mejor prueba de la complicidad y la influencia del polémico editor ante el Gobierno catalán en pleno proceso de desconexión.

El trato de favor en este poco más de un año del tripartito no se ha basado únicamente en dar apoyo económico a la asociación. El pasado 25 de abril la Diputación de Valencia cedió la plaza de toros para un concierto promovido desde Acció Cultural. Bajo la excusa de celebrar el Día del Libro, el organismo provincial no puso ningún coste al alquiler de la plaza, lo que permitió a la asociación que todo el dinero recaudado en las entradas del evento, unos 100.000 euros, fueran directamente a la entidad.

La última iniciativa encabezada por la entidad fue la manifestación del pasado 9 de octubre. En la tarde del día de la Comunitat, siguiendo la tradición de los últimos años, Acció Cultural encabezó la concentración catalanista a la que asistieron también sindicatos y partidos políticos. Bajo el lema 'Un país per fer, un país por construir' en la marcha se reclamó un cambio en el modelo de financiación.