Las Provincias

El futuro presidente de la nueva RTVV evita decantarse sobre costes y plantilla

Enrique Soriano, en el centro, ayer en Les Corts, flanqueado por la socialista Mercedes Caballero y el podemista Marc Pallarés. :: damián torres
Enrique Soriano, en el centro, ayer en Les Corts, flanqueado por la socialista Mercedes Caballero y el podemista Marc Pallarés. :: damián torres
  • Los partidos aprueban por unanimidad la candidatura de Soriano, quien insta a Les Corts a pactar el Consejo Rector que desbloquee los 30 millones de inversión

'Habemus' presidente de la nueva televisión. La comisión de RTVV y del Espacio Audiovisual de Les Corts respaldó ayer por unanimidad la candidatura del jurista Enrique Soriano a encabezar el Consejo Rector de la Corporació Valenciana de Mitjans de Comunicació (CVMC), la nueva RTVV. El órgano, que debe ser refrendado en el pleno de la Cámara que se celebrará la semana próxima (se votará tanto la figura del presidente como de los vocales), se encargará de gestionar un ente sobre el que, a escasamente un trimestre de que se ponga en marcha, no se sabe nada. Entre los partidos políticos que sostienen al Consell (PSPV, Compromís y Podemos) hay ganas de que la nueva televisión emita. Fuentes nacionalistas coinciden con los dirigentes podemistas en que el próximo 29 de noviembre sería una buena fecha, ya que entonces se cumplirán tres años del cierre de Canal 9. Sin embargo, una cosa es el querer y otra el poder. De momento, ayer, Soriano, que logró el refrendo de todos los partidos, se curó en salud. Es más, trasladó al futuro director general la competencia sobre los asuntos claves del futuro ente audiovisual, como es su presupuesto y número de trabajadores de la plantilla. La persona que ocupará la dirección ejecutiva de la televisión debe elegirse por concurso una vez quede configurado el Consejo Rector.

De este modo, y a dos meses vista (según las previsiones más optimistas) del arranque de la CVMC, nadie sabe ni se atreve a opinar sobre su coste y dimensión, ni siquiera el hombre que unánimemente ha sido elegido para presidir la corporación. Soriano se limitó a señalar que sería «absurdo» dar una cifra exacta porque habrá que constituir la sociedad y ver «cuáles son las necesidades» antes de que el director general determine el volumen de personal necesario. El futuro presidente apuntó que el número de trabajadores estará «lejos de la cifra de partida de los 1.600 que llegó a tener» la antigua RTVV, una premisa de la que no hay que convencer a nadie, pues hasta los extrabajadores tienen asumido eso.

En lo que sí incidió Soriano fue en la necesidad de sacar adelante de manera inmediata la configuración del Consejo Rector, pues es este el órgano que debe oficializar las adjudicaciones que el Alto Consejo Audiovisual aprobó antes del verano, y que, de no consignarse ya los cerca de 30 millones de euros previstos para la televisión, podrían perderse en cuanto se cierre técnicamente el presupuesto autonómico, algo que ocurrirá a finales del próximo mes.

«La tarea que se propone no es pequeña en cuanto a las actuaciones», explicó Soriano, que insistió en el «reto» que supone hacer frente a las expectativas creadas con esta ley en cuanto a dotar a la Comunitat con medios de comunicación públicos, en valenciano y con una economía «sostenible», un «desafío en el que no puede quedar al margen nadie que pueda aportar experiencia e innovación».

El futuro presidente de la corporación resaltó que el proyecto de la nueva RTVV va a ser «difícil y complejo», no corresponde tan sólo a la presidencia, sino que «es colectivo, de toda la sociedad valenciana» y apostó por convertirlo en «atractivo para todos los ciudadanos» con los objetivos de dar «información creíble, educar y entretener desde la perspectiva de servicio público» y de modo que «todos los sectores de la sociedad puedan verse reflejados».

El portavoz del PP en la comisión, Jorge Bellver, preguntó a Soriano si considera que el hecho de haber sido alto cargo (fue director general del IVAJ durante el gobierno del socialista Joan Lerma) es compatible con la «despolitización» que se pretende en la nueva RTVV. El futuro presidente alegó que «haber sido alto cargo no significa ser partidista en ningún momento» y, agregó que, más allá de que «cada uno tenga sus convicciones políticas e ideológicas», se puede desarrollar su trabajo profesional «sin que eso le pueda afectar en ningún caso».