Las Provincias

El PSPV, a las órdenes de Madrid

Ana Botella, Ximo Puig y Artemi Rallo. :: efe
Ana Botella, Ximo Puig y Artemi Rallo. :: efe
  • Ábalos también cree que hay que esperar a ese debate, pero avanza que actuará «con la exigible coherencia» y asumirá su responsabilidad

  • Cinco de los seis diputados en el Congreso votarán lo que el comité federal diga sobre Mariano Rajoy

La posición de los socialistas valencianos en relación con una posible investidura de Mariano Rajoy ha venido marcada por la de su secretario general, Ximo Puig. El presidente del Consell se alineó con los barones críticos que propiciaron la caída de Pedro Sánchez en el comité federal del 1 de octubre -fue uno de los que había abandonado la dirección federal- y que habían venido apostando por una abstención (frente al voto en contra impulsado por el ya exlíder socialista) en esa eventual investidura.

La postura de Puig cambió tras la salida de Sánchez y, especialmente, con la amenaza de Podemos de replantear su apoyo al Ejecutivo valenciano si los socialistas terminaban permitiendo un Gobierno del PP. El presidente valenciano dijo entonces que su posición era la del 'no' a Rajoy. «Mi posición claramente es que no, no hay circunstancias para el sí, ni para la abstención», dijo el pasado miércoles en Madrid. Durante el resto de la semana, el presidente no ha dicho que esa posición se haya modificado. El sábado apuntó a compartir la abstención con más partidos.

La postura del líder del PSPV contrasta, por decirlo de alguna manera, con la de los seis diputados valencianos del PSOE en el Congreso. La defensa que Puig hace del voto contrario a la investidura del líder del PP podría chocar con el criterio que la mayoría de ellos expresaron a LAS PROVINCIAS. Cinco de los seis parlamentarios remarcaron que su posición será expresamente la que se decida en el comité federal que los socialistas celebrarán previsiblemente para fijar su posición respecto a la investidura. Puig, evidentemente, no ha dicho que pretenda sostener una cosa distinta a la que apruebe ese comité. Pero su rechazo explícito a la investidura de Rajoy no se ve respaldado por los diputados, que optan por anunciar que atenderán el criterio que fije la dirección federal.

La diputada alicantina Patricia Blanquer recordó que el pronunciamiento del comité federal del PSOE que optó por el 'no' a Rajoy sigue vigente. «El presidente de la gestora (Javier Fernández) dijo que se estaba recabando información y que en un próximo comité federal se debatiría el tema y se aprobaría una posición», señaló. La diputada alicantina señaló que «cuando se pronuncie el comité federal, acataremos lo que allí se decida», aunque también remarcó que «si se cambia el 'no', habrá que justificarlo».

José Luis Ábalos, el más claro referente de Pedro Sánchez en el socialismo valenciano, consideró que los debates sobre disciplina «no expresan mucha fortaleza». «Hay una posición del partido aprobada por un comité federal y no hubo contradicción al respecto. La dirección nacional del PSPV se pronunció en el mismo sentido (el 'no' a Rajoy), así que lo que hay que hacer es esperar a que se produzca el debate en el comité». Ábalos, no obstante, fija un matiz al mostrar su intención de actuar «con la coherencia exigible y asumiendo su responsabilidad».

El diputado socialista por Castellón Artemi Rallo se pronunció en un sentido similar. «El comité federal es el órgano legítimo para marcar la dirección política del partido y decidir que el grupo parlamentario actúe en consecuencia. Votaremos lo que decida el partido».

El exsecretario federal de Organización del PSOE, Ciprià Ciscar, remarcó que todos los diputados socialistas saben «que la decisión le corresponde al comité federal». Allí pueden opinar los miembros de ese órgano, relató, «y cuando se participa en un tema de democracia, el resultado democrático obliga a todos. Y ese planteamiento es aceptado por todos los cargos públicos y esa decisión incumbe a todos».

El otro diputado socialista alicantino, Julián López, recordó que los parlamentarios están sometidos a la disciplina del grupo, y éste al comité federal. «La Constitución proclama que los diputados no están sometidos a mandato imperativo, pero ir en las listas del PSOE sí que significa estar sometido a las decisiones de la dirección del partido. Me considero sujeto a eso, incluso al margen de cuál sea mi opinión». López recordó que llegan de dos derrotas electorales y de no poder formar gobierno, y de que Rajoy haya sacado más escaños y más votos. «¿Que no me gusta? Claro está. Pero tenemos que gestionar la mayoría parlamentaria actual, que nos da margen para aprobar comisiones de investigación. Con otras elecciones quizá ya no podríamos».

La que fuera cabeza de lista por Valencia, Ana Botella, también asumió la tesis de que es el comité federal el que debe tomar la decisión, y el grupo parlamentario acatarla. «En estos tiempos debemos de tener la cabeza sobre los hombros. Cuando uno está en una organización tiene que ser respetuoso con lo que dicen sus estatutos, así que respeto absoluto a lo que decida el comité federal».