Las Provincias

El exdiputado socialista, ayer, en los juzgados. :: i. marsilla
El exdiputado socialista, ayer, en los juzgados. :: i. marsilla

Rafael Rubio defiende la legalidad de sus asesores

  • Un exdiputado del PP afirma ahora que no conoce a quien era su ayudante pese a que firmó un informe certificando su trabajo

valencia. Tres exdiputados provinciales acudieron ayer a declarar al juzgado del caso Imelsa por su presunta responsabilidad en la contratación de asesores desde la empresa pública que, en realidad, no iban a trabajar. Los socialistas Rafael Rubio y Raúl Pardos siguieron una línea de argumentación similar. Rubio, actual coordinador del área de Urbanismo del Ayuntamiento de Valencia, indicó que tuvo a sus órdenes a dos asesores que trabajaron en el grupo socialista.

Un cambio legislativo, que explicó con detalle ante los medios, hizo que las ayudantes no pudieran seguir a no ser que se les contratara como fijos. «Como había dotación presupuestaria, pedí que se sustituyese a esas dos personas, y entraron otras dos el 1 de marzo de 2011, sabiendo que iban a cesar el 30 de junio, cuatro meses, porque yo no seguía como diputado y acababa la legislatura», explicó el responsable tras una breve comparecencia en el juzgado.

Las dos asesoras se acogieron en su día a no declarar ante el juez. Rubio desconoce los motivos de esa decisión y lo achacó a su derecho a la defensa. El político descartó su dimisión en el Consistorio y recordó, además, que fue el PSPV el que comenzó a denunciar los tejemanejes de Alfonso Rus en la Diputación. «Lo que pasa es que nosotros no tuvimos cintas», en alusión a las que aportó Rosa Pérez (EU) a la fiscalía.

Su compañero Pardós también incidió en que los asesores habían desempeñado su labor. No supo aclarar si realmente se podía llevar a cabo esa contratación -una empresa pública no puede elegir a su personal al margen de los criterios de mérito y publicidad- y subrayó que siempre se había hecho de esa forma.

Más sorprendente es el relato del exdiputado Salvador Enguix (PP). El responsable admitió ante el juez que no conocía a la persona que supuestamente trabajaba a sus órdenes pese a que en su día firmó un certificado que recogía que había desarrollado su labor de manera satisfactoria. Enguix alegó ayer que estampó su firma sin darse cuenta.

También compareció el exmiembro de Nuevas Generaciones del PP Juan Antonio Sanz. Estaba a cargo de Juan José Medina, vicepresidente de la Diputación. El 'cachorro' de la formación fue contratado en una comida con Rus y Benavent. Negó que fuera un zombie. Su labor consistía en manejar las redes sociales. El community manager de Imelsa.