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Soraya Sáenz de Santamaría / Foto: Efe | Vídeo: Europa Press

El Gobierno celebra haber recuperado la «normalidad» del diálogo con el PSOE tras la caída de Sánchez

  • El Ejecutivo presiente la investidura de Rajoy más cerca, deja a los socialistas margen para decidir y advierte de que la legislatura deberá ser "de corte colaborativo"

El clima en el palacio de la Moncloa ha cambiado. La caída de Pedro Sánchez y los primeros contactos telefónicos entre Mariano Rajoy y el presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, llevan al Gobierno en funciones a ver la investidura del líder del PP más cerca que nunca. La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, ha puesto énfasis en el simple hecho de que se hayan podido mantener al menos dos conversaciones en una semana, cuando las relaciones con el anterior secretario general estaban prácticamente congeladas. "Es bueno que hayamos recuperado esta normalidad institucional del diálogo -ha ensalzado tras la reunión del Consejo de Ministros-, creo que es un paso positivo".

A partir de ahora, el Ejecutivo está dispuesto a conceder a Fernández el "tiempo" que le pidió a Rajoy el lunes para poder solventar a finales de octubre el trámite de la investidura. "Prudencia, respeto a plazos del PSOE y, por nuestra parte, máxima colaboración para evitar unas terceras elecciones e investir un Gobierno que pueda gobernar", ha resumido la número dos del Gobierno tras una semana de contradicciones y dudas en el PP.

Si desde la cúpula del partido se transmitía este martes que los populares no se conformarían con la "abstención técnica" del PSOE para que Rajoy fuera reelegido y que exigirían un compromiso de gobernabilidad, el presidente ha encauzado desde ayer a los suyos. Nada de condiciones a la segunda fuerza política, lo importante es evitar que se vuelvan a abrir las urnas.

Eso sí, la pretensión de formar un gobierno que goce de estabilidad parlamentaria sigue sobre la mesa. Si no como exigencia, sí como deseo. "Somos conscientes del resultado de las urnas y, en general todos debemos serlo, el resultado lleva a una legislatura que tiene que ser de corte colaborativo", ha puntualizado la vicepresidenta, que, sin embargo, parecer posponer este debate hasta después de que los socialistas se pronuncien en su Comité Federal. "Dejemos al PSOE que tome las medidas que estime oportunas y, a partir de ahí -ha anticipado-, el PP, cuya posición el presidente dejó meridianamente clara, podrá plantear las cuestiones que estime oportunas".

Tanto el PP como el Gobierno coinciden en la necesidad de, una vez instalados de nuevo en la Moncloa, intentar sacar adelante el proyecto de Presupuestos y tomar medidas para cumplir con la senda de déficit marcada por Bruselas. Ese será el siguiente reto si Rajoy logra la confianza del Congreso antes del 31 de octubre, encontrar complicidades entre la oposición en el Congreso.