Las Provincias

La defensa de las inversiones enzarza a los políticos valencianos en el Congreso

Manolo Mata, Isabel Bonig y Fran Ferri ayer en el Congreso de los Diputados. :: Efe
Manolo Mata, Isabel Bonig y Fran Ferri ayer en el Congreso de los Diputados. :: Efe
  • El Parlamento aprueba tramitar la reforma del Estatuto de la Comunitat con la abstención de Ciudadanos en un debate que degeneró en bronca

El consenso y la unidad de las fuerzas políticas valencianas para defender en Madrid a la Comunitat duró muy poco. Los diputados autóctonos escenificaron ayer en el Congreso una sesión áspera. La reforma del Estatuto pasó a un segundo plano. La reivindicación de las inversiones, también. Los reproches asumieron el papel principal en las intervenciones de los representantes. El debate comenzó con una aparente calma pero no tardó en degenerar al trasladar los diputados valencianos las broncas propias de Les Corts, con turnos de palabra improvisados que tuvieron que ser zanjados por Ana Pastor, la presidenta del Congreso.

El punto principal del día en la sesión de la Cámara Baja fue la modificación del Estatuto, con el objetivo de igualar las inversiones del Estado la Comunitat con la población. Una tramitación que se aprobó ayer en el Parlamento por tercera vez en un año con los votos a favor de todos los grupos y la abstención de Ciudadanos y el PNV. La propuesta volverá a caer en saco roto si no se forma Gobierno antes de noviembre y se repiten elecciones. Para el debate en Madrid estaban designados tres diputados autonómicos en representación de Les Corts. Fran Ferri por Compromís, Manolo Mata del PSPV e Isabel Bonig por el PPCV. Autoridades del Consell como el presidente Ximo Puig o la vicepresidenta Mónica Oltra observaron el espectáculo desde la tribuna de invitados.

En el pleno, a diferencia de otras ocasiones, estuvieron presentes Albert Rivera, Pablo Iglesias o Iñigo Errejón. No así Mariano Rajoy ni el exsecretario general del PSOE, Pedro Sánchez. Las principales ausencias, las del Ejecutivo en funciones, representado sólo por el ministro José Manuel García-Margallo.

La sesión se inició con la intervención de Fran Ferri, quien defendió que la iniciativa aprobada en 2011 para reformar el Estatuto fue «reactivada» gracias al Consell del Botànic. El nacionalista fue uno de los pocos que centró su turno en las inversiones en infraestructuras que no llegan a la Comunitat, si bien aprovechó para criticar a Rajoy por ausentarse una vez más del pleno que debatió la tramitación de la reforma. El siguiente en tomar la palabra fue Mata, quien aseguró que los valencianos «estamos despertando de una pesadilla horrorosa», en alusión a los Gobiernos del PP en la Comunitat. El socialista destacó que le da la sensación de que en Madrid ven a la Comunitat «pero no la escuchan» y recordó la importancia de sacar adelante el tren de la costa.

Bonig recordó que la reforma del Estatuto que se votó ayer fue impulsada por el Consell del PP con el consenso de todos los grupos políticos. Replicó a Mata y subió el tono del debate al afirmar que «otros hacen de la confrontación permanente y de su victimismo su seña de identidad». Bonig incidió en que es necesario igualar las inversiones que recibe la Comunitat con el resto de España y señaló como culpable de la infrafinanciación valenciana al PSOE.

Se dispara la tensión

La tensión en la Cámara Baja siguió aumentando con el discurso de Joan Baldoví, representante de Compromís. El diputado nacional criticó duramente al PP y en especial a Isabel Bonig, en su papel como exconsellera de Infraestructuras. La responsabilizó del retraso de esta modificación estatutaria durante cinco años. Baldoví cifró en 1.679 millones de inversión la cantidad que la Generalitat ha dejado de percibir por esta falta de inversión en infraestructuras. Además, arremetió contra la conexión ferroviaria entre Barcelona y Valencia, pues destacó que es más fácil pasar por Madrid que ir directamente de una ciudad a otra. Antes de terminar el turno del nacionalista valenciano, Rafael Hernando, portavoz del PP en el Congreso, pidió el turno de palabra por las duras criticas que recibió Bonig.

En este momento el Parlamento se transformó en un verdadero guirigay. Con comentarios sin pedir el turno de palabra y acusaciones entre todos los grupos políticos. Baldoví volvió a la carga y confesó que había hecho una intervención «acalorada» por las palabras que le había dedicado Bonig al actual Consell.

Errejón pidió la palabra en un pleno en el que no paraba de aumentar la tensión y defendió a Compromís poco antes de que la presidenta Pastor lo silenciara por no atenerse su réplica a las normas del debate. Después entró en escena Antonio Hernando, portavoz del PSOE, quien pidió participar para apoyar a Baldoví y criticar a Pastor. El siguiente turno fue para Joan Tardà, diputado de ERC, quien se refrendó la tramitación, así como a Toni Cantó de Ciudadanos, quien calificó de «espectáculo lamentable» la situación. Las últimas intervenciones fueron de Angela Ballester, diputada de Podemos, el socialista Julián López Milla y el popular Gerardo Camps. Nadie ahorró reproches a sus rivales, todos valencianos en Madrid teóricamente defendiendo a la Comunitat.