Las Provincias

Jorge Rodríguez: «La Diputación es más útil de lo que me esperaba»

El presidente de la Diputación de Valencia, Jorge Rodríguez.  :: irene marsilla
El presidente de la Diputación de Valencia, Jorge Rodríguez. :: irene marsilla
  • «Coincido en que puede haber una falta de diálogo del Consell con las diputaciones», admite Jorge Rodríguez al analizar la retirada de competencias en turismo y deportes

Alcalde de Ontinyent, de trato cordial y jovial, evita con agilidad pillarse los dedos. Busca el término medio en el discurso, donde reparte a un lado y a otro. En su partido navega entre dos, tres o cuatro aguas y se nota que busca su propio espacio político como los listos: sin prisa pero sin pausa y, sobre todo, procurando no meter la pata de manera irresoluble desde que Puig lo señaló como presidente de la Diputación de Valencia en julio de 2015, hace ya 15 meses.

¿Le gusta ser presidente de la Diputación mas de lo que esperaba?

Es más útil de lo que en ocasiones parecía, probablemente porque llevábamos muchos años de vicios y parecía que era una institución que sólo podía generarnos vergüenza. Hemos descubierto que el vehículo no es malo. La veo más útil de lo que me esperaba, pero sigo pensando que sus competencias podría asumirlas otras administraciones.

¿Por qué abandonar una Administración provincial cuando las provincias siguen existiendo?

A ver, en un Estado con un modelo casi federal, tanta Administración no tiene mucho sentido. También lo pienso con la Delegación de Gobierno. El problema no es sólo de competencias de la Diputación, sino de reparto de competencias en general, porque cuando nos queremos dar cuenta y por mucho cuidado que intentamos poner, a la mínima estamos duplicando esfuerzos respecto a la Generalitat. Es absurdo generar más burocracia, pero lo que sí que no veo posible es pasar de esta institución a trece mancomunidades, eso sí que sería un gran error.

¿Cuál es el balance de su gestión al frente de la Diputación de Valencia? ¿Sería capaz de ponerse nota?

Lo de autocalificarme sería pretencioso. En el mejor de los casos me aplico un Progresa Adecuadamente. En un año hemos logrado un cambio de fondo. Ahora hay un criterio más serio en el reparto de subvenciones. No hace falta ya ser amigo de nadie, sino cumplir requisitos. Respecto a las formas, esta institución ha dejado de dar vergüenza a los valencianos por noticias relacionadas con los tribunales.

En los plenos siguen empleando el término «la nueva Diputación» ¿Eso va a ser así hasta que acabe la Legislatura? ¿Se es «nueva» tras 15 meses de gestión?

Ya va tocando ser sólo la Diputación, cierto, pero es que hasta el PP pretendía apuntarse a ser algo nuevo, aunque ya parece que será necesario apelar simplemente a la Diputación, sin «nueva».

¿Que haya prescindido de Orengo es para liberarse del control de Puig?

No, es una opción de apostar por un equipo propio. José Manuel Orengo fue portavoz socialista en la anterior legislatura y su presencia facilitó la transición, la adaptación por mi parte al puesto, y una vez finalizó ese periodo, pues he recurrido a personas de mi confianza por haber trabajado antes con ellas.

Su buena relación con los otros dos presidentes, los de la Diputación de Alicante y Castellón, del PP, ¿es por convicción o también por desmarcarse de Puig?

Por convicción. No puedo entender lo que ocurría anteriormente. Hablando con Javier Moliner (Castellón) me decía que era la primera vez que se reunían los tres presidentes. Eso es anormal, pero tal situación no me desmarca de Puig. Al contrario. A lo que hay que ir es a tratar de que, por encima de todos, están los ciudadanos y hay que servir a la institución, algo que el presidente de la Generalitat tiene muy claro.

Pero se persona en los tribunales junto a la Generalitat a favor de los decretos de Puig sobre turismo y deportes, que quitan competencias a esos presidentes de las diputaciones con los que tiene tan buena relación.

No tiene sentido que las diputaciones nos neguemos a coordinarnos con la Generalitat. Es como si nos negásemos a hacerlo con la Delegación de Gobierno. En un ámbito que no es provincial, como el turismo, no entiendo que no se quiera sumar fuerzas. Las decisiones se tomarán a través de una comisión paritaria, porque lo importante, al final, es coordinarse para dar un buen servicio.

Esa coordinación, por ahora, se limita al axioma 'yo invito y tú pagas'. La Generalitat propone y la Diputación lo costea.

Coincido en que puede haber una falta de diálogo del Consell con los presidentes de las diputaciones. No es lo mismo sentarse con alguien para comunicarle que se va a poner en marcha un decreto para coordinar algo, en función de tus atribuciones y tu legitimidad, como es el caso del Consell. Entiendo que se pregunten por qué no se habló previamente. En cualquier caso, ninguna de las diputaciones, con sus presupuestos, muy inferiores al de la Administración autonómica, salva a la Generalitat, que gestiona presupuestos mucho mayores. Ni sumando el dinero de las tres diputaciones nos da para pagar tres meses de la Sanidad que cubre el Consell.

¿La Diputación ya no contrata 'zombis', gente de los partidos que cobran sin venir a trabajar?

Lo garantizo.

¿No hay aquí contratada, por ejemplo, la secretaria de un alto cargo del PSPV que, en realidad, trabaja en Blanquerías?

A ver, podría pasar, pero que yo sepa, no ocurre, y si me entero, actuaré.

¿No le parece una torpeza que, para las contrataciones en Divalterra, la entrevista personal sea determinante en el proceso, teniendo en cuenta que es una empresa señalada por el enchufismo?

Todo es mejorable. Cuando conocí la situación he pedido información. Si en algo debe distinguirse la Diputación es por la transparencia y la profesionalización. Eso requiere una exigencia de perfiles que no se resuelven con entrevistas.

¿Y le han informado?

En ello ando.

Pues si ni siquiera el presidente de la Diputación recibe explicaciones precisas...

No es que no las reciba, sino que hay un funcionamiento por bloques en la Diputación. Al final, Divalterra tiene sus funciones y todo es así, y cuesta mucho, a nivel técnico, que se entienda que todos somos lo mismo.

Lo de apelar a los técnicos es muy recurrente. También lo ha utilizado el diputado del área de Cultura para alegar que no sabía nada de unos contratos fragmentados y encargados a empresas de una misma persona. ¿Respalda la gestión de Rius?

Sí. Por supuesto.

¿Le parece bien ese método de contratación?

Me puede parecer sorprendente y algo que deba corregirse, pero no lo considero ni un delito ni un escándalo. Claro que se tiene que corregir, pero en el día a día de la Diputación se escapan cosas. De hecho, los decretos para esas contrataciones los firmo yo, y si hubiese sabido que había esos fraccionamiento, o un posible fraccionamiento, no lo hubiese firmado.

¿Va a optar a la secretaría provincial del PSPV?

No creo.

¿Le atrae esa opción?

No me atrae lo orgánico excesivamente. Estoy más cómodo en las instituciones. Estoy centrado en mi trabajo en la Diputación de Valencia y si creo que el problema de mi partido no es cuestión que se resuelva a través de nombres, sino de estrategias definidas, pues aquí, igual.