Las Provincias

Ximo Puig: «Los críticos no somos una banda»

vídeo

Ximo Puig, hoy, a su llegada al desayuno informativo que ha tenido lugar en el Palau. / EFE

  • El líder del PSPV defiende a los 17 miembros de la Ejecutiva del PSOE que piden la dimisión de Pedro Sánchez y subraya que «esto no va de grupos, va de posiciones políticas»

El presidente de la Generalitat Valenciana y secretario general del PSPV, Ximo Puig, ha manifestado que los 17 miembros críticos de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE que han presentado su renuncia --entre los que él mismo se encuentra-- "no son una banda". "No hay un grupo, esto no es una banda y no va de grupos, va de posiciones políticas", ha aseverado.

Así lo ha recalcado el líder de los socialistas valencianos a los medios de comunicación sobre la crisis abierta en el PSOE tras la dimisión de 17 miembros de la Comisión Ejecutiva Federal críticos con la gestión del secretario general, Pedro Sánchez.

Puig ha defendido la lealtad de la actuación de quienes han decidido dimitir, como también de aquellos que han optado por quedarse porque cada uno "toma las decisiones que piensa son mejores para su organización".

Ha insistido en que el estaba "dimitido de facto" desde que Ferraz no aceptó su propuesta de 'entesa' de PSPV, Compromís y Podemos al Senado para las elecciones de junio, que mantiene fue "un grave error", pero no lo hizo oficial para no "perjudicar al partido". Ahora ha decidido hacerla oficial ante el debate abierto "en canal" en el seno del PSOE tras intentar la dirección convocar "un Congreso exprés que no va a solucionar los problemas".

También ha explicado que desde hace tiempo se había roto el diálogo con Madrid y se ha preguntado cómo alguien que apuesta por pactar con varios partidos para formar gobierno "no habla con sus presidentes autonómicos". Puig ha admitido que puede haber ahí una responsabilidad compartida, ha preferido no entrar en detalles porque lo que quiere es "coser las heridas" y tan sólo ha señalado que esa falta de comunicación se ha producido en "muchas ocasiones".

NIEGA "AGRESIVIDAD" EN LAS FORMAS

Preguntado sobre si cree que era necesario presentar las dimisiones antes del Comité Federal convocado para este sábado, ha negado que las "formas" hayan sido "agresivas" por parte de los dimisionarios, dado que simplemente han presentado "una decisión", al tiempo que ha apuntado que "se puede interpretar que también es agresivo sin consultar a nadie presentar un congreso exprés".

Si se planteó así, ha agregado, es porque "al parecer al final no había otra solución" y es una forma democrática de hacerlo. "Hay que aceptar las reglas democráticas", ha remarcado.

"Las respuestas pueden ser más o menos fuertes, pero hay mecanismos democráticos para solucionar los problemas y al final habrá un Congreso, los militantes decidirán y eso está garantizado", ha dicho, para agregar que ahora hay que "administrar el difícil momento desde el sosiego, la prudencia e intentar no producir más daño a una organización que estimamos".

Contra el maniqueísmo

Ha criticado el "maniqueísmo" que supone reducir la realidad al decir que los que se han ido son "de derechas" y los que se quedan "de izquierdas" cuando, ha incidido, no se ajusta a la realidad, dado que él mismo no ha pactado nunca con la derecha --"otros sí lo han hecho", ha matizado-- y ha abogado por abrir "un debate serio, laico y no religioso". "Reducir todo a ese maniqueísmo es reducir la realidad de este país, el etiquejaje lo que hace es raquitizar la realidad", ha subrayado.

Interrogado por a quién ve ahora como autoridad en el partido, Puig ha declarado que en la situación actual la Ejecutiva dejaría de tener interlocución como tal y ha apostado por "tender puentes, no cavar mas la fosa" y establecer un diálogo "sensato".

Sobre el impacto electoral que puede tener la acción de los críticos, el 'president' valenciano ha hecho notar que "impacto electoral ya ha habido y de lo que se trata es de remontar, no de continuar descendiendo".

«No se puede engañar» a los ciudadanos

Ximo Puig ha señalado que debe abrirse un debate "de verdad" en el partido sobre las opciones existentes porque "no se puede engañar más a los ciudadanos": "¿Es posible un gobierno progresista en España? No es posible, no suma la aritmética".

Ha remarcado que no se puede decir que cabe la posibilidad de un gobierno alternativo al de Mariano Rajoy cuando "no hay nadie que esté apostando por eso". Si la hubiera, ha dicho, él sería "absolutamente partidario", pero no es el caso.

Puig, en el Palau.

Puig, en el Palau. / EFE

A su juicio, hay que debatir "con seriedad" y ver "cuál es el mal menor" porque hay dos opciones: la "pasarela" al Gobierno liderado por el PP o unas terceras elecciones. Ahora considera que debe ser la comisión gestora que se forme la que establezca ese debate.

«Pasarela» o elecciones

"Nadie quiere al PP, yo menos que nadie", ha dicho Puig, que ha rechazado un posible gobierno de coalición en este sentido, pero "los resultados son los que son" y existe la posibilidad de una "pasarela condicionada" con un proceso de negociación. O a lo mejor, ha dicho, "la solución es unas terceras elecciones".

En las próximas semanas se podrá decidir el camino a elegir, ha continuado Puig, que ha insistido en que la esencia de la democracia es el diálogo, teniendo presente siempre que "el PSOE ha de ser siempre la alternativa a la derecha".

Preguntado sobre quién podría liderar el partido en el futuro, ha asegurado que se verá "quién se presenta" y cada militante decidirá, al tiempo que ha recordado que él mismo apostó por la fórmula de "un militante un voto" mientras que "algunos votaron en contra".