Las Provincias

El diputado de Compromís alega que son los técnicos quienes fraccionan contratos

El diputado de Compromís, Xavier Rius, segundo por la izquierda, durante un acto de la Diputación. :: r. a.
El diputado de Compromís, Xavier Rius, segundo por la izquierda, durante un acto de la Diputación. :: r. a.
  • Rius se escuda en su falta de experiencia para ignorar que se encargó a dos imprentas de un mismo dueño hacer los catálogos del MuVIM

Una exposición del MuVIM, museo dependiente del área de Cultura de la Diputación de Valencia, protagoniza un catálogo del que se imprimieron 1.100 ejemplares a través de dos contratos aprobados por los interventores de la institución provincial con 15 días de diferencia (23 de mayo y 3 de junio) y que se encargaron a dedo (tramitados como contratos menores) a dos imprentas de Valencia (Martín Impresores y Campgráfic) cuyo administrador es la misma persona (José Luis Martín). Las únicas diferencias entre los dos encargos son la tapa dura o blanda del catálogo (similar en sus contenidos) y que la corporación aprobó pagar a través de dos decretos rubricados con apenas tres días de diferencia, 5 y 8 de julio, por idéntico valor cada uno de ellos (17.300 euros), una cantidad que bordea el máximo admitido para un contrato menor, una práctica de manual en el fraccionamiento de contratos. La peculiar situación fue objeto de dos preguntas realizadas ayer por la oposición en el pleno de la Diputación, dirigidas al responsable de Cultura, Xavier Rius. El diputado de Compromís eludió cualquier tipo de responsabilidad y posteriormente, a preguntas de LAS PROVINCIAS, achacó la gestión a los técnicos.

Rius fue interrogado por Ciudadanos, a cuya diputada, Mari Carmen Peris, le aconsejo «por su salud mental» no leer este tipo de noticias. Fuentes del equipo de gobierno de la institución provincial atribuyeron la salida de tono del representante de Compromís a «los nervios, porque está tocado», si bien Rius aprovechó un posterior turno de palabra para disculparse ante Peris. Ante la pregunta de la portavoz del PP en la Diputación de Valencia, Mari Carmen Contelles, sobre el destino de los lujosos catálogos (sólo su coste oscila entre los 28 y 35 euros por ejemplar, según si son los de tapa dura o blanda), Rius calificó el asunto como una «difamación» y aseguró que «los técnicos reparten los libros siguiendo la manera habitual desde hace muchos años», lo cual no se sabe si es bueno o malo ni permite sospechar el destino del millar de catálogos de alta gama.

Posteriormente, interrogado por LAS PROVINCIAS sobre si sabía las peculiares condiciones acontecidas para la contratación sin concurso público de dos empresas con un mismo administrador, Rius aseguró que «como diputado no participo en la parte técnica ni digo lo que deben hacer los equipos de los museos y sus directores. Si ellos dicen que se debe hacer una reedición de ejemplares, pues de acuerdo, se hace a través de una gestión, la de pedir presupuestos y se escoge el más económico y se encarga. Y ya está. Antiguamente los diputados sí que influían, pero ahora se puede preguntar a los directores de los museos sobre mi labor. Hoy (por ayer) me he enterado de que esta empresa era la contratada y me han dicho que lleva trabajando con la Diputación más de 20 años». Respecto a la casualidad de que se pidan presupuesto, se fraccionen los contratos para editar un mismo catálogo en dos formatos distintos, y que todo ello recaiga en dos imprentas de un mismo propietario, el diputado de Compromís aseguró que ignora la razón: «Lo desconozco. Directamente lo tramitan los técnicos. Yo firmo, sí, igual que lo hago con 2.000 o 3.000 facturas en los últimos dos o tres meses, pero como se comprenderá yo no puedo estar mirando el CIF de cada empresa para ver a quién pertenece. A lo mejor, cuando lleve cuatro o cinco años ya me suenan las empresas, pero no es función de un diputado ver quién está detrás de los contratos, si una persona tiene una empresa, dos o tres. Esa no es mi función. Yo estoy tranquilo. No doy directrices sino que respeto la responsabilidad de cada funcionario, que es la que es. Ciudadanos reclama información y yo pediré los expedientes y hablaré con el funcionario que hizo la gestión para que me dé un pequeño informe para trasladarlo a Ciudadanos».

Sobre el porqué los dos contratos (uno para imprimir 500 ejemplares y otro para reeditar otros 600) pasan por Intervención con sólo dos semanas de diferencia, Rius alega que «depende del trabajo que haya en Intervención, y a veces se les acumula la faena y puede suceder lo que ahora ha ocurrido y que llame la atención».