Las Provincias

El Consell da largas a Les Corts

  • El Ejecutivo descarta plazos y no explica la causa por la que ignora a los diputados que desde hace siete meses saben que deben vigilar las contrataciones sanitarias

  • Sanidad bloquea la puesta en marcha de la comisión aprobada en febrero en la Cámara para controlar los nombramientos de directivos de la conselleria

Allá por febrero, en Bruselas estaban haciéndole un traje a medida a Cameron con el fin de seducir a los, por entonces y según las encuestas, minoritarios partidarios del 'Brexit'. Posteriormente, se produciría el campanazo británico, si bien en Les Corts lo que resultó muy sonado fue la votación que perdieron PSPV y Compromís y que supuso la aprobación de la puesta en marcha de una comisión que controlaría los nombramientos de la Conselleria de Sanidad. La responsable del departamento, Carmen Montón, no se daba por aludida cuando el PP le reprochaba el modo en que había realizado la renovación de cientos de puestos de responsabilidad en los departamentos sanitarios. Hoy, Montón sigue sin darse por aludida, el Ejecutivo valenciano continúa sin facilitar la labor pactada en el Legislativo y la comisión ni está ni se le espera a causa de un ritmo en las gestiones que permiten vaticinar que el Reino Unido se reincorporará a la UE antes de que Sanidad mueva un dedo para acatar el mandato de Les Corts.

La derrota parlamentaria de febrero de los socialistas y nacionalistas, provocada por la ausencia de los propios diputados de PSPV y Compromís, así como por la abstención de Podemos, provocó que Les Corts aprobasen obligar al Consell a redoblar la fiscalización de los nombramientos de la responsable de Sanidad, Carmen Montón. Desde el departamento que dirige la consellera socialista se aseguró esta misma semana que «como con todas las resoluciones de Les Corts, se dará cumplimiento por parte de la Conselleria», lo que reduce el problema a una cuestión de fe, ya que medidas concretas no se han tomado. Sanidad tampoco explicó a qué se debe la inacción respecto a este tema. No ofreció ni plazos ni causas.

La iniciativa del PP (que contó con los votos a favor de Ciudadanos y la abstención de Podemos, que meses antes ya se había interesado por esos mismos nombramientos y había reclamado poner en marcha un código ético que esclareciese la situación) obliga al Consell a crear una comisión de seguimiento de todas las fases que conllevan las designaciones de directivos en Sanidad. Esa es la teoría.

El equipo de fiscalización debía estar compuesto por el director general de Recursos Humanos y Económicos de la Conselleria de Sanidad, un representante sindical y un diputado de cada grupo parlamentario. Por parte del PP se apunta a José Juan Zaplana como su representante en esa comisión, si es que algún día se pone en marcha a lo largo de la presente legislatura, que finalizará en 2019.

Sobre el papel, y según se aprobó en votación, la delegación debe analizar el proceso de destitución de los anteriores gerentes de centros sanitarios. La moción aprobada también obliga a la publicación en el Portal de Transparencia de la Generalitat de la situación de cada uno de los procedimientos establecidos para la designación de los altos cargos de Sanidad. También en teoría, se debía crear un registro de los nombramientos del personal directivo de las distintas consellerias y empresa públicas que deberá estar adscrito a la Conselleria de Transparencia.

Listado anual

El Consell deberá remitir anualmente a Les Corts un listado con los nombramientos efectuados. Hasta ahí la teoría de la moción aprobada por sorpresa y contra pronóstico político en la Cámara valenciana.

En la práctica, nada de eso se ha tramitado. El supuesto equipo de seguimiento no se ha configurado. «A mí, desde la Conselleria de Sanidad y por este motivo, no me han llamado ni para decirme 'buenos días'. No han hecho nada. He preguntado pero no he obtenido ninguna respuesta ni se ha constatado ningún avance», explica Zaplana.

Desde que se tomase en consideración el asunto por parte del Consell, pasado el 12 de febrero y de manera extraoficial, dos días después de aquella decisión de Les Corts, la Conselleria de Transparencia que dirige Manuel Alcaraz se ha puesto de perfil. El departamento creado 'ex profeso' para combatir el enchufismo y promover la máxima divulgación de la gestión pública no ha pasado de plantearse cuál debe ser el personal directivo al que se debe auditar. Transparencia ya se preguntaba en febrero a quién debía tutelar a través de la iniciativa aprobada en Les Corts. Dos meses más tarde, en abril, en la conselleria de Alcaraz continuaban ignorando sobre quién debía centrarse la actuación de vigilancia aprobada por la Cámara. No ha servido para reaccionar que en julio, precisamente en la Conselleria de Sanidad, se produjese una sonada dimisión, la de la secretaria autonómica Dolores Salas, y además por las reiteradas contrataciones de su hija en equipos de investigación sanitaria. En septiembre, desde el Consell, nadie se da por aludido respecto a un seguimiento ordenado por Les Corts y olímpicamente ignorado por el Ejecutivo valenciano.

Los nombramientos próximos al PSPV y Compromís realizados en la Conselleria de Sanidad para todo tipo de puestos de responsabilidad, en numerosos casos ex concejales y alcaldes en muchos casos de los partidos que sostienen el Consell, ha sido duramente criticado por el PP como muestra de un «enchufismo» que también han reprochado al Consell desde Ciudadanos y Podemos. Después de que en febrero se aprobase en Les Corts controlar las designaciones, la contratación de personal y renovación de los puestos de responsabilidad ha continuado.

Sin ir más lejos, a finales de junio, el sindicato CSI-F pidió explicaciones a la conselleria de Montón por el nombramiento provisional de un director de recursos humanos en el Departamento de Salud de Valencia La Fe. El puesto, según el sindicato, se creó de la noche a la mañana, no fue publicitado ni aparecía en la web dentro del organigrama directivo. También en junio, CSI-F reclamó a Sanidad la destitución del subdirector económico del Departamento de Salud Valencia-Clínico-Malvarrosa de Valencia por presuntas prácticas irregulares en el centro como «permutas ilegales, contratación de empleados sin estar en bolsa o coacciones».

Sindicatos críticos

En julio, fue el sindicato CCOO el que, a pesar de hacer un balance positivo de la gestión sanitaria en el primer año del nuevo Consell, admitió que, como asignatura pendiente, quedaba el esclarecimiento de cómo se realizan los nombramientos del personal que dirige los equipos sanitarios. CCOO resaltó que el proceso de selección de los gerentes y directivos de los departamentos de salud, «no fue ni transparente ni se eligieron a los mejores» porque las designaciones se conocieron antes de que se hiciesen públicos los dictámenes de las comisiones de valoración, «lo cual vició el procedimiento» y no ayuda a acabar con el «enchufismo heredado» del anterior Consell, según el sindicato.

No es de extrañar, por tanto, que Fiscalía Provincial de Valencia abriese hace dos meses diligencias de investigación penal tras la denuncia del CSI-F de posibles contratos irregulares en la Conselleria de Sanidad. Lo que llama la atención es que, teniendo aprobado desde febrero un instrumento que podría arrojar luz sobre la actividad del departamento de Montón, los avances sean nulos y desde la conselleria ni siquiera se tomen la molestia de querer mostrar que se está trabajando para desmontar las críticas provenientes tanto desde la oposición como por parte de los sindicatos. La central sindical reclamó al Consell que, en el sector sanitario, tuviese un especial cuidado en realizar una investigación «minuciosa del procedimiento seguido en las contrataciones y de cualquier contrato en el que exista una sombra de irregularidad». Igualmente, CSI-F apeló a la Conselleria de Transparencia para que participase en ese análisis. La central sindical no hizo otra cosa en julio que reclamar la misma línea de actuación que se aprobó en Les Corts en febrero sin que el Ejecutivo haya anunciado ningún tipo de gestión que aplacasen las críticas.

«Desde Sanidad y Transparencia se pasan la pelota sin aclarar nada. Es una falta de respeto a los ciudadanos», señala de diputado del PP José Juan Zaplana, el parlamentario que defendió en Les Corts la iniciativa que se aprobó en febrero y en la cual él sería el designado por su grupo parlamentario para participar en los equipos de seguimiento de las contrataciones. «Es increíble que después de más de siete meses y de realizar todos los nombramientos de los cargos directivos de los departamentos de salud de la Comunitat, no se haya puesto en marcha la comisión», indica el diputado popular, para quien «el mandato de la Cámara no ha logrado poner freno a la discrecionalidad de Montón a la hora de contratar. Se votó, se tomaron decisiones y ni la Conselleria de Sanidad, ni la de Transparencia cumplen. Unos parece que ocultan algo y los otros se están convirtiendo en un elemento ' inútil».