Las Provincias

Oltra rebaja la euforia del Consell por el encuentro entre Puig y Puigdemont

La vicepresidenta Mónica Oltra, en Les Corts. :: efe
La vicepresidenta Mónica Oltra, en Les Corts. :: efe
  • La reunión del Ejecutivo valenciano con el Govern, considerada «histórica» el lunes, fue calificada ayer como «normal» por la vicepresidenta

valencia. El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, agradeció el lunes la visita del jefe del Govern catalán, Carles Puigdemont, para mantener «una cita histórica» tras «desgraciadamente mucho tiempo de incomunicación grande entre la Comunitat y Cataluña». La parafernalia organizada en el Palau fue de tal magnitud que llegó a oídos de Ferraz, desde donde Pedro Sánchez aprovechó ese tinte trascendente con el que se coloreó la reunión para allanarse el camino de un Gobierno alternativo al de Rajoy con los independentistas catalanes. Sánchez felicitó a Puig por Twitter, otro hecho histórico. Cogió tanto vuelo el encuentro que los socialistas andaluces terminaron por llamar a Blanquerías para comprobar de qué lado está ahora el PSPV en el pulso interno que protagoniza el PSOE. Todo esto ocurrió durante la semana que ahora termina, siempre en clave socialista, porque en lo que se refiere al Consell, su portavoz, Mónica Oltra, evitó ayer seguir el camino de las baldosas amarillas marcado por el presidente Puig, de la mano de Puigdemont. Para Oltra, que no acudió al trascendental acontecimiento del lunes, la reunión con los catalanes fue similar a la celebrada hace unos meses con Murcia.

La vicepresidenta, a la pregunta de si consideraba el encuentro entre Puig y Puigdemont como histórico, rebajó el etiquetado.

«Lo del otro día es lo normal, lo que no era normal es no tener relación con la comunidad autónoma a la que más exportamos y de la que más importamos y con la que más intereses económicos comunes tenemos», explicó Oltra, tras el pleno del Consell. La vicepresidenta se ahorró la cumbre alegando cuestiones de agenda, la suya como consellera de Políticas Inclusivas, que no varió a pesar del desembarco de autoridades catalanas en el Palau de la Generalitat, la movilización de empresarios y sindicatos, la presencia destacada de una comitiva de Les Corts encabezada por su presidente, de las universidades... Oltra no fue.

«Es lo que tiene que pasar, que las regiones vecinas se reúnan. Hay temas que entran dentro de la normalidad democrática. El problema no es que este encuentro sea histórico sino que pasamos unos años histéricos. Lo del otro día es lo normal, lo que no es normal es no tener relaciones».

Con Madrid, no tanta relación

La vecindad geográfica, por tanto, marcaría la agenda del Consell, lo que explicaría, por ejemplo, que con Madrid la relación no sea fluida. De hecho, ser el destino de un alto porcentaje del tráfico de mercancías ferroviarias que entran y salen del puerto de Valencia hacia el resto de la Península, vía el puerto seco de Coslada, no parece ser suficiente razón para suavizar la tensión entre los gobiernos autonómicos de la Comunitat y Madrid. Tampoco que los madrileños sean los turistas del resto del país que más visitan (vía A-3), los destinos valencianos de ocio y cultura. Se suceden los escarceos dialécticos entre el presidente de la Generalitat y la presidenta de la comunidad madrileña, la popular Cristina Cifuentes, una tensión que al Consell le preocupa menos.

Oltra consideró que es importante tener relación con Madrid, pero que siempre es «más cercana» la vinculación con Murcia, Cataluña, Baleares o Castilla-La Mancha, pues con estas regiones hay «más vasos comunicantes» que con Madrid, en cuestiones económicas, el agua, la financiación o el corredor mediterráneo. En cualquier caso, admitió que habrá que suavizar los choques con Madrid, que achacó a cuestiones fiscales, que al parecer no contempla como un obstáculo con el Govern catalán, que aspira, no ya a participar con menos impuestos sino independizarse y no contribuir con ninguno.