Las Provincias

La junta general de la RACV rechaza por segunda vez el acta de la última reunión

  • Los críticos con el decano tumban por 15 votos contra siete el texto que certificaba que Martínez Roda asumía la dirección de la Sección de Lengua

valencia. La junta general de la Real Acadèmia de Cultura Valenciana (RACV) rechazó ayer, por segunda vez consecutiva, el acta correspondiente a la última reunión de este órgano. La aprobación del acta, primer punto del orden del día en este tipo de reuniones, contó con el voto en contra de 15 académicos. Otros siete votaron a favor de su aprobación y un académico optó por la abstención.

La aprobación del acta tiene un alto contenido simbólico. En el caso de la institución que dirige Federico Martínez Roda -sometida a una delicada situación interna desde la polémica aprobación del acuerdo con la Acadèmia Valenciana de la Llengua gracias a los políticos de Podemos y Compromís que acudieron a la reunión y al voto de calidad del propio presidente-, no sacar adelante el acta de la reunión implica un innegable escenario de desgobierno, además de dejar en evidencia los apoyos con los que cuenta el decano en el seno de la institución.

¿Y por qué no se aprobó el acta? La última junta general de la RACV, celebrada antes de verano, dio luz verde -sin votación- a una propuesta del propio Martínez Roda que, de facto, le convertía en nuevo responsable de la Sección de Lengua y Literatura, el área que dirige Voro López, uno de los referentes críticos con la gestión del decano. La iniciativa quedó recogida en el acta, pero ayer la junta general cuestionó esa decisión así como la existencia de «inexactitudes» en la redacción.

No aprobar el acta no tiene, en sí, más consecuencias. En este caso, el bloqueo de ese aspecto formal del devenir ordinario de la institución se ve reforzado porque la última junta general de la RACV ya se vio sometida a una situación similar. En aquella ocasión, el acta que debía aprobarse era precisamente la de la polémica votación con que Martínez Roda sacó adelante el acuerdo de colaboración con el ente normativo que preside Ramón Ferrer. Los académicos críticos con el decano llevaron a los tribunales el resultado de la votación al entender que el número de académicos presentes en aquella junta general no se correspondía con el resultado definitivo.

La bronca por el resultado de aquella votación terminó en los tribunales. A principios del mes de julio un total de 14 académicos de número interpusieron una demanda en el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Valencia contra el acuerdo adoptado en la entidad centenaria . La demanda reclama que se incluya como punto del orden del día de la junta general del 29 de junio el escrito, firmado por muchos de ellos, en el que piden que se someta a debate la anulación de la votación para iniciar una «cooperación efectiva» con la AVL tras detectar irregularidades en el recuento.