Las Provincias

Los empresarios eluden el impacto en el corredor del proceso soberanista

Los empresarios eluden el impacto en el corredor del proceso soberanista
  • Las patronales aseguran no contemplar un escenario rupturista y se ciñen a los fuertes lazos con Cataluña en términos económicos

Los principales representantes empresariales de la Comunitat prefirieron no pronunciarse ayer sobre el alcance las palabras de Ximo Puig acerca de mantener las relaciones con Cataluña «en cualquier circunstancia», que escucharon en directo en el acto celebrado el lunes, una semana después de la reactivación del proceso independentista. En cambio, optaron por ceñirse a los términos económicos de las relaciones con sus homólogos catalanes en sus respuestas a LAS PROVINCIAS, en relación a si comparten esas manifestaciones y si consideran que la separación de Cataluña podría ser un obstáculo para la consecución del corredor mediterráneo.

El presidente de Cierval, José Vicente González, aseguró que la patronal «no contempla una separación territorial de Cataluña». «Es un escenario que no existe hoy por hoy por lo que, en este momento, no es un obstáculo», subrayó, para después reivindicar que el corredor «debe ser la prioridad de las prioridades del Gobierno, al margen de cualquier escenario». Como el resto de voces consultadas, destacó asimismo que es el principal cliente de la Comunitat y «cualquier empresario quiere llevarse bien con su principal cliente».

Salvador Navarro, presidente de la patronal de Valencia (CEV), insistió en que ni la CEV, ni CEOE, ni Foment del Treball contemplan «un escenario rupturista en España» y diferencian «las relaciones comerciales y los vínculos empresariales de los vaivenes políticos». Sobre el corredor, afirmó que siempre se encontrarán con Cataluña en su paso a Europa y que esa infraestructura «tiene pendiente conectar a la segunda y tercera ciudades más importantes del país».

Federico Félix, dirigente de Fundación ProAVE y Ferrmed, opinó que «Cataluña debería tener tanto o más interés que los valencianos en que no hubiera ningún problema, ya que la fuerza exportadora de la Comunitat les ayuda a tener menos costes y ser más competitivos», mientras que Emili Villaescusa, de Confederació de Cooperatives, resaltó que «es una infraestructura básica para el futuro económico de la Comunitat y no puede haber corredor mediterráneo que no pase por Cataluña».

El presidente del Consejo de Cámaras, José Vicente Morata, se desmarcó de cualquier «planteamiento que tenga que ver con la separación» de su principal proveedor y cliente de los valencianos. A su juicio, «la independencia de Cataluña no es buena para nadie, ni desde el punto de vista político, ni social ni económico», a lo que agregó que los empresarios del arco mediterráneo están «juntos en la defensa del corredor» y ven «totalmente inviable que se produzca una separación» de ese territorio.

Luis Martí, de la Federación Hotelera, opina que «no es un escenario realista y desde la Comunitat se debería trabajar para que eso no se produzca», ya que «la no deseada independencia sería negativa para todos y desde cualquier punto de vista». A su vez, Antonio Mayor, presidente de Hosbec, mantiene que «las infraestructuras estratégicas no son incompatibles con la política y la democracia».

Vicente Lafuente, de Femeval, admite que «en la hipótesis de la independencia quizás surgieran problemas en el desarrollo del proyecto», aunque «serían menores que los actuales con el Ministerio». También Paco Molina (CC OO PV) opina que ese escenario «añadiría más incertidumbres y retrasos».

Para el presidente del Puerto de Valencia, Aurelio Martínez, «en la medida que ambas comunidades están planificando proyectos en común y de futuro a largo plazo contando siempre con el Estado, la separación no es previsible», opinión que comparte Ismael Sáez (UGT), mientras que Francisco Toledo, de PortCastelló, descarta que la independencia sea «obstáculo para invertir en el corredor».