Las Provincias

El PP defiende a Barberá frente a la intención del PSOE de expulsarla del Senado

La mesa y la junta de portavoces del Senado, reunida ayer. :: EFE
La mesa y la junta de portavoces del Senado, reunida ayer. :: EFE
  • El PNV y C's recuerdan la presunción de inocencia de la exalcaldesa, que se incorpora al Grupo Mixto aunque Podemos y ERC reclaman que no cobre

valencia. Rita Barberá dejó de ser alcaldesa de Valencia en mayo de 2015 y se convirtió en senadora unos meses más tarde. Sin embargo, desde enero de este año, cuando se destapó el presunto blanqueo de dinero negro por parte del grupo municipal que lideraba en el Ayuntamiento de Valencia, y especialmente desde que la pasada semana se abrió una investigación del Supremo sobre esta causa, la exalcaldesa se ha convertido en pieza de caza mayor que los partidos rivales del PP pretenden cobrarse cuanto antes mejor. Durante todo el día de ayer, excepto los populares y el PNV, los partidos con representación en la Cámara Alta cargaron contra Barberá con dureza, una vez la política valenciana ha oficializado su baja del PP y su permanencia en el escaño obtenido a través de la designación de Les Corts de sus representantes territoriales.

El Grupo Mixto del Senado cuenta desde ayer con un escaño más en la última fila del Salón de Plenos para albergar a Barberá. Una vez cursada su baja del PP, pasa a esta agrupación que hasta ahora acogía a 16 parlamentarios de diez partidos distintos y que la próxima semana se reunirá para acordar el reparto de funciones y revisar su organización interna.

La incorporación de Barberá al Mixto crispó ayer a la oposición, que exige la marcha de la histórica dirigente popular. Su continuidad en el Senado, desde luego, no le resultará sencilla. Compromís anunció que se plantará ante cualquier intento de tratar a la senadora «tránsfuga» como una integrante más en situación de igualdad. En la batalla contra la senadora se llegó a cuestionar que incluso siga cobrando de una institución de la que se ha ausentado en varias ocasiones, como en la constitución de las comisiones parlamentarias el mismo día en el que se conoció que el Tribunal Supremo abría una investigación por un posible delito de blanqueo en el PP del Ayuntamiento de Valencia. Podemos abogó ayer por retirar directamente su asignación. Los representantes de esta formación se agarran al reglamento, que en su artículo 23.2 señala que «el senador que reiteradamente dejare de asistir a las sesiones, sin haber obtenido licencia de la Mesa, podrá ser privado de su asignación, por uno o más meses, a propuesta de la Presidencia y por acuerdo de la Cámara tomado en sesión secreta». «Ya que ha decidido mantener su escaño, que empiece a trabajar», se sumó el portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Santiago Vidal.

El PSOE llegó a anunciar incluso una batería de actuaciones destinadas a denunciar la continuidad de la senadora en su escaño. En primer lugar, los socialistas solicitaron el pasado lunes al Tribunal Supremo personarse como acusación particular en la causa contra Barberá. Y en el ámbito político, barajan fórmulas para promover su cese en el Senado. El PSOE defenderá en el primer pleno de la Cámara Alta la eliminación de los aforamientos, que dejan en manos del Supremo a los parlamentarios, y estudia la posibilidad de apartar temporalmente a Barberá de su sillón una vez que el alto tribunal pida el suplicatorio para investigar a la exalcaldesa. El apartado 22.6 del reglamento del Senado establece, en cambio, que para que esto sea posible se necesita un auto de procesamiento «firme» y la mayoría absoluta en el hemiciclo. En cualquier caso, esa posibilidad es conocida entre los senadores populares, que confían en no tener que utilizarla, si bien son perfectamente conscientes de que tanto Ciudadanos como el propio PSOE podría presionarles para cobrarse la cabeza de Barberá a cambio de la investidura de Rajoy como presidente del Gobierno.

Los populares lamentaron ayer las diferentes «varas de medir» según los casos. El portavoz del PP en la Cámara alta, José Manuel Barreiro, recordó que el senador de Bildu, Iñaki Goioaga, sigue en su escaño pese a estar procesado por integración en organización terrorista. En este sentido, tanto Ciudadanos como el PNV coincidieron en una llamada al rigor y la templanza.

El secretario general del Grupo Popular del Senado, Javier Arenas, acusó al PSOE de estar dando un «trato distinto» a Barberá que el que ha concedido a otros senadores en su misma situación. Arenas insistió en el el mensaje del presidente de su partido, Mariano Rajoy, para dar por zanjado el caso: ya no pertenece al PP. El vicepresidente primero del Senado, Pedro Sanz, se sumó a las críticas de Arenas al PSOE, que a su juicio considera «santos y varones» a los miembros de su partido cuando se ven investigados o condenados por los tribunales, indicó, pero para Barberá pide «que se aplique el Reglamento sin que se pase un milímetro de la línea».