Las Provincias

PP y Ciudadanos rechazan firmar un cheque en blanco

  • Los líderes valencianos de los populares y C's advierten de que la relación privilegiada con Cataluña no continuaría si se independiza de España

valencia. El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, garantizó el lunes que la nueva relación entre el Consell y el Govern catalán se mantendrá «en cualquier circunstancia», en alusión al proceso soberanista y con el fin de reivindicar que no la apuesta por reivindicar el corredor mediterráneo está por encima de cualquier otra cosa. Sin embargo, ayer, tanto desde el PP como desde Ciudadanos frenaron ese entusiasmo.

«No podemos compartir la idea de establecer relaciones privilegiadas con Cataluña bajo cualquier circunstancia. Entre otras cosas, porque esa situación que plantean perjudica de forma notable los intereses de los valencianos.», afirmó ayer la presidenta del PPCV, Isabel Bonig, quien advirtió de que «el corredor mediterráneo es un proyecto nacional, integrador y vertebrador. Afectaría sobremanera a la ejecución de una infraestructura esencial para conectarnos con Europa la independencia de Cataluña, que quedaría fuera de la UE».

En el mismo sentido se expresaron tanto el portavoz de Ciudadanos en la Comunitat, Fernando Giner, quien señala el proceso soberanista catalán como un obstáculo para la infraestructura porque «salir de España representa salir de la UE, con todo lo que eso representa a nivel de financiación». Igualmente, el síndic de C's en Les Corts, Alexis Marí, fue contundente al indicar que «si continúa el proceso ilegal de independencia será difícil mantener la relación. Si rompen con España, dejamos de compartir los mismos intereses».

Por su parte, el presidente de Les Corts, Enric Morera, considera que la apuesta de Puig queda avalada por «el apoyo de empresarios, cámaras de comercio o universidades al encuentro» del lunes con Puigdemont. El jefe del Consell señaló ayer en Catalunya Ràdio que su voluntad es que «Cataluña continúe en una España diferente, plural, que no se parezca demasiado a la España centralista en que vivimos». Y afirmó que lejos de querer «dar oxígeno al independentismo», sí subrayó su «gran respeto a las decisiones de partidos e instituciones» catalanas y vaticinó que las dos regiones, «en las circunstancias más diversas, han estado relacionados y lo continuarán estando».