Las Provincias

«No tengo nada que ver con esto, es cosa de los técnicos y el pliego es impoluto»

  • Alfonso Rus defiende su inocencia ante el juez sobre la adjudicación supuestamente ilegal del servicio de atención telefónica provincial

«No tengo nada que ver en ese tema, no conozco realmente en ningún momento lo que es el contrato, las cosas se han hecho de forma impoluta, perfecto, y a partir de ahí...». Así de tajante se mostraba ayer el expresidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus, a la hora de valorar su implicación en la adjudicación, presuntamente ilegal, de los servicios de atención telefónica (call centre) de la corporación provincial, en el marco del caso Imelsa en el que se encuentra investigado.

Rus insistió ante el juez de que se trata de un proceso impulsado a nivel técnico, y que cuenta con un pliego de condiciones «impoluto». Es decir, que el proceso de adjudicación se hizo con arreglo a la legislación vigente.

El expresidente provincial llegó alrededor de las diez y cuarto de la mañana de ayer a la Ciudad de la Justicia para dar explicaciones en el juzgado de Instrucción número 18 y fue increpado por una decena de personas que se concentraba a las puertas del edificio. Minutos antes lo había hecho Mariano López, exsuegro de Marcos Benavent (exgerente de Imelsa) y beneficiario de la adjudicación del citado contrato del call centre. López también fue citado ayer como investigado. El juez, entre otras cuestiones, trata de dirimir si Rus fue el encargado de decidir el nombre del adjudicatario, máxima que el expresidente de la Diputación de Valencia niega. «Es un tema técnico», insistió.

Después de más de una hora y media de declaración, Alfonso Rus destacó que había sido «de diez». Rechazó cualquier responsabilidad en la citada adjudicación.

Sin embargo, el levantamiento del secreto de sumario de la causa, decretado el miércoles, sacó a la luz que Rus podría haber utilizado el Olímpic de Xàtiva, club de fútbol que presidió hasta 2014, para lavar dinero, y las supuestas relaciones entre una empresa del expresidente provincial y otra compañía investigada también por blanqueo. Rus calificó estos asuntos de «barbaridad» y que el que acusa «tendrá que demostrarlo».

En concreto, el juzgado investiga varias operaciones de compraventa de acciones en las que intervinieron empresas de la familia del expresidente provincial, y con las que se podría haber blanqueado dinero procedente de mordidas generadas por el cobro de comisiones.

Sobre el lavado de dinero a través del Olímpic de Xàtiva, Rus recordó que él fue presidente del club antes que de la diputación y que «se confunden conceptos». «Menos mal que eso era para el club, no era para mi. Menos mal. Decían que eso era para lavar dinero. La lavadora se ve que no funciona», ironizó.

En esta línea, y sobre el blanqueo de capitales a través de sociedades, Alfonso Rus recordó que es empresario, que lleva desde los 14 años trabajando y que «cuando me dediqué a la política presenté todas mis cuentas». «Yo siempre he presentado lo que me han pedido, el primero. Con máxima transparencia», recalcó.