Las Provincias

Gerardo Camps. :: efe
Gerardo Camps. :: efe

Benavent le vende una moto a Gerardo Camps, pero la paga Serra

  • La UCO argumenta la vinculación entre el exgerente de Imelsa, el exdirigente del PP y el exvicepresidente por su relación personal

No eran compañeros de partido, ni meros conocidos. Para la Unidad Central Operativa (UCO), eran personas con una fuerte relación personal que incluso se compraban y vendían objetos de gran valor, pagando uno y utilizándolo otro. En el sumario, los investigadores de la Guardia Civil recogen que como «significativo reseñar sobre las relaciones de los intervinientes y mencionados en las conversaciones, que el 30 de abril de 2008, Marcos Benavent (siendo ya gerente de Imelsa) vende una motocicleta a Gerardo Camps (entonces vicepresidente de la Generalitat y conseller de Hacienda), pero según el propio Marcos en su declaración, esta es pagada por David Serra, quien ese momento era diputado en Les Corts».

Transacciones como la de la moto son un reflejo, para la UCO, de la estrecha relación entre personas que, siempre según la Guardia Civil, se encargaban de recaudar dinero para el PP. Según un extracto literal de la declaración de Benavent realizada el pasado 1 de junio de 2015, respecto a Máximo Caturla (exgerente de Ciegsa y exvicepresidente de la Diputación de Valencia), el exgerente de Imelsa aegura que «es un íntimo de Ricardo Costa (el que fuera secretario general del PPCV), que es quien da instrucciones a Caturla debido a la ascendencia directa que ostenta sobre el mismo, así como que todos los asuntos tratados» por Benavent y Caturla «son conocidos y controlados por el propio Víctor Campos», quien fuera también vicepresidente de la Generalitat, al igual que Gerardo Camps, que también aparece aludido en las conversaciones entre Benavent y Caturla, y precisamente por eso la UCO incide en la compraventa de una moto pagada, según el exgerente de Imelsa, por David Serra, en su momento dirigente del PPCV y actualmente procesado en la trama Gürtel.

Esa relación era, a veces, tormentosa, según la Guardia Civil, que relata cómo la supuesta recaudación enfrentaba a unos con otros. «Se observa como Alfonso Rus (expresidente de la Diputación de Valencia y expresidente del PP en la provincia de Valencia) tendría interés en controlar esta adjudicación (una obra adjudicada en Manises) y de cómo Marcos Benavent en este contexto de posibles influencias, le dice a Caturla 'nosotros podemos funcionar sin depender de nadie a tomar por culo Gerardo (Camps), Alejandro (Font de Mora, entonces conseller de Educación), Víctor (Campos)». En este sentido, la UCP recalca que en la conversación Caturla le explica a Benavent que o Rus «tendría que ponerse de acuerdo» con Gerardo Camps y Campos o bien que el entonces presidente de la Diputación le diga a Caturla: «Tú haces lo que yo digo y aunque te hostien haces lo que yo digo».

Gerardo Camps, actualmente diputado, no está siendo investigado en la causa de Imelsa, a pesar de que desde la UCO se subraya su vinculación con los implicados. Caturla y Benavent nombran a «Gerardo» en numerosas conversaciones en las que discuten abiertamente sobre la influencia y rivalidad entre los diferentes dirigentes populares. Las amistades de unos y otros planean en gran parte de las conversaciones interceptadas por la Guardia Civil, que fundamenta en esas estrechas relaciones la complicidad para actuar en presuntos hechos delictivos. Tanto las amistades como los vehículos no dejan de aparecer en una trama en la que se cuentan billetes en el interior de coches, se compran y venden motocicletas, se reclaman ayudas para corredores o, en el caso de Benavent, hasta se instruyen procedimientos por circular temerariamente por la autopista.