Las Provincias

C's da por cumplido el pacto con el PP tras la marcha de la exalcaldesa

Mariano Rajoy, en la presentación ayer del libro del ministro De Guindos. :: efe/f. alvarado
Mariano Rajoy, en la presentación ayer del libro del ministro De Guindos. :: efe/f. alvarado
  • Rajoy evita pronunciarse sobre la continuidad de Barberá en el Senado y Margallo cree que la baja del PP exonera al partido de responsabilidad

El vicesecretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, se jactó ayer de que su partido haya logrado que la exalcaldesa de Valencia Rita Barberá se haya dado de baja en el PP y afirmó que con su salida del partido, aunque mantenga su escaño en el Senado y siga aforada, se cumple el pacto anticorrupción que firmó con el PP en agosto, previo al acuerdo por el que apoyó la investidura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno.

«Este abandono se produce gracias al pacto anticorrupción que Ciudadanos exigió para sentarse a negociar. Entendemos que esta parte del pacto se ha cumplido», declaró Villegas en rueda de prensa en el Congreso de los Diputados.

También el presidente de la formación naranja, Albert Rivera, celebró que Barberá haya solicitado su baja en el PP a petición de la dirección del partido, aunque mantenga su escaño en la Cámara Alta, ahora que el Tribunal Supremo le va a investigar por supuesto blanqueo de dinero del grupo popular en el Ayuntamiento de Valencia cuando era alcaldesa de la ciudad. «Los votos de Ciudadanos sirven para exigir el pacto anticorrupción y que los imputados por corrupción se vayan de la política», escribió en su perfil de Twitter. Con todo, el portavoz de este partido en el Congreso, Juan Carlos Girauta, calificó como una «inmoralidad» que la exalcaldesa mantenga su escaño en la Cámara Alta, pese a su baja en el PP lo que le llevará a incorporarse al Grupo Mixto.

Las reacciones de Ciudadanos contrastaron con las del PP. El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, que participó en el acto de presentación del libro del ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, «España amenazada», evitó comentar la decisión de Barberá de mantener el escaño. El jefe del Ejecutivo no hizo referencia alguna a la decisión de Barberá en su intervención en este acto y tampoco hizo declaraciones a los periodistas que intentaron recabar su opinión al respecto.

Otros cargos populares sí se pronunciaron. El ministro de Asuntos Exteriores en funciones, José Manuel García-Margallo, señaló que la decisión de Barberá de pedir su baja en la formación «exonera al PP de cualquier responsabilidad». Ante el hecho de que mantenga su acta como senadora, recordó que el escaño «pertenece» al parlamentario y «no hay manera alguna de que el partido pueda influir». Al ser preguntado si consideraba que a título personal debería dejar el escaño, Margallo indicó que cada persona tiene que tomar sus decisiones y asumir sus responsabilidades.

Por su parte, el portavoz del Grupo Popular, Rafael Hernando, intentó zanjar esta polémica y subrayó que la exalcaldesa ya está «fuera» del PP. Pese a todo, la diputada del PP por Segovia en el Congreso, Beatriz Escudero, criticó a Barberá y avisó de que «se está haciendo mucho daño» a las siglas del partido que lidera Rajoy. En defensa de la senadora sí salió Pedro Agramunt. El senador por Valencia y presidente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE) defendió a la senadora Rita Barberá, porque cree «absolutamente en su inocencia y su extrema honradez en 24 años de alcaldesa, por lo que nadie puede decir que se haya llevado algo».

Desde el PSOE, el portavoz en el Senado Óscar López instó al líder popular a pedirle a Rita Barberá que deje el escaño en el Senado porque de lo contrario «parecerá que no es libre para hacerlo».

Por su parte, la portavoz adjunta del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados, Isabel Rodríguez, consideró en relación con este caso que el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, «tendría que asumir responsabilidades políticas» por «la corrupción que corroe al PP».

«Es de traca»

Por otro lado, el portavoz de la antigua Convergència (CDC) -ahora Partit Demòcrata Català- en el Congreso, Francesc Homs, consideró que la decisión de Barberá de aferrarse a su escaño en el Senado después de que el Tribunal Supremo le haya abierto una investigación «es de traca» y recordó al PP que fueron ellos los que le dieron un escaño en la Cámara Alta.

En Les Corts, el presidente de la Cámara Enric Morera anunció que pedirá una «reunión urgente» con el del Senado, Pío García Escudero, para tratar la situación de la exalcaldesa, a la que considera una «tránsfuga» de Les Corts.

Por otro lado, un hombre que no quiso identificarse pero que dijo pertenecer a varios movimientos sociales, pegó en la tarde de ayer en el portal de la vivienda de Barberá un cartel que relata con ironía su supuesta desaparición. En el cartel, que finalmente fue retirado por el portero del edificio, se puede ver una foto de Barberá con el semblante serio y un aviso: «Desaparecida señora mayor en Valencia. Ayúdanos a encontrarla!».