Las Provincias

La juez absuelve a Crespo y su familia, que recupera 12 millones de la lotería

Enrique Crespo, al fondo, junto a sus padres y su hermano, en la sala del juzgado. :: irene marsilla
Enrique Crespo, al fondo, junto a sus padres y su hermano, en la sala del juzgado. :: irene marsilla
  • La magistrada entiende que las acusaciones se basan «en meras sospechas» y que el expresidente de Emarsa sólo tuvo un décimo

El juzgado de lo Penal número 6 de Valencia ha decidido absolver al expresidente de Emarsa, Enrique Crespo, y a su hermano y sus padres del delito de alzamiento de bienes del que habían sido acusados por la Fiscalía y la Abogacía de la Generalitat. El contenido de la resolución era el esperado. No causó demasiada sorpresa a las acusaciones, aunque sí llevo la tranquilidad a los hasta ahora acusados.

La familia recuperará los 12 millones de euros que le embargó el juez si nadie recurre y la sentencia resulta firme. La Fiscalía sostenía que los procesados habían ocultado el dinero del segundo premio obtenido en el sorteo del 'Gordo' de Navidad de 2011. El objetivo era evitar que Enrique Crespo respondiera con ese capital ante una eventual condena en la pieza principal de la causa, la del saqueo de la depuradora de Pinedo. Fuentes próximas a la familia se mostraron ayer «muy satisfechas» con la resolución de absolución.

La sentencia recoge que de todo lo actuado no resulta suficientemente acreditado que el expresidente de Emarsa, el 22 de diciembre de 2011, en la fecha de celebración del sorteo, poseyera más de un décimo del 53.404, agraciado con el segundo premio, ni que los décimos y las participaciones cobradas por sus padres y hermano fueran en realidad de su titularidad. Tampoco queda probado que entre el 22 de diciembre y el 12 de marzo de 2012 se concertara con la familia para simular que los verdaderos agraciados fueran ellos para eludir el posible embargo.

El fiscal pedía tres años de prisión para Enrique Crespo como autor y otros tantos para cada uno de sus tres familiares como cooperadores necesarios en un delito de alzamiento de bienes, además del pago de una multa y que se reintegrara al patrimonio del exdirigente 'popular' los 12.375.000 euros que consideraba que en realidad le correspondían como propietario de 99 décimos de lotería premiados.

La magistrada detalla que en el sorteo se reservaron 850 décimos del 53.404 -con participaciones- para distribuir entre afiliados y personas vinculadas al PP de Manises, de donde Crespo era alcalde, y otros 275 que no estaban respaldados por participaciones. De esta última cifra, 50 se los quedó un empresario mientras que de 225 restantes, 65 fueron intercambiados o vendidos personalmente por Crespo a personas conocidas o amigos; otros 70 se los quedó su hermano Carlos y 89 sus padres, Enrique y María Ángeles, que abonaron el importe íntegro. Si bien los progenitores querían distribuirlos, por una operación de la madre, únicamente vendieron siete participaciones de 200 y se quedaron con 193.

Las acusaciones destacaron en el juicio los escasos recursos económicos de la familia, de los padres por ejemplo, que hacían improbable que gastaran semejante cantidad de dinero en juegos de azar.

La sentencia -prosigue- informa que Enrique se quedó con el único décimo del número reservado para el partido que no vendió, ya que él jugaba a otros dos números e intercambiaba con otros. Por tanto, según la magistrada, Crespo resultó premiado con 125.000 euros de un décimo, que fue el importe que comunicó al juez instructor del caso Emarsa y que cobró el 23 de enero en una oficina de Bankia.

No existió concierto previo

Crespo era consciente de la existencia de un proceso penal contra él, pero «en absoluto» ha quedado suficientemente acreditado que todos ellos se concertaran «para disminuir de forma relevante su patrimonio «haciendo ineficaz la vía de apremio intentada, perjudicando con ello las legítimas expectativas de cobro de las perjudicadas» en el caso Emarsa, entre ellas la Emshi.

Además, destaca la juzgadora que ni siquiera las acusaciones se ponen de acuerdo en el número de décimos y participaciones que entienden que correspondían a Crespo --el fiscal dice que 12.375.000 euros; Abogacía de Generalitat 22.770.000 y Emshi 13.625.000-- ni cuántos hubieran sido desviados para eludir responsabilidades, lo que pone de manifiesto que existen «serias dudas» y que las «meras sospechas» no pueden servir de apoyo para una condena penal.

«Ni siquiera nos encontramos ante una prueba indiciaria, sino ante simples conjeturas o sospechas que no satisfacen los requisitos constitucionalmente exigibles para reconocerles validez y aptitud para enervar la presunción de inocencia», recalca. De hecho, apunta a que Crespo dijo solo tener un décimo -cinco vendió al expresidente de la Diputación, Alfonso Rus- y el mismo sábado antes del sorteo vendió dos al que fuera director del Hospital General, Sergio Blasco.