Las Provincias

Rivera supedita la investidura de Rajoy a la dimisión de Barberá

vídeo

Rita Barberá en su escaño en el Senado. / Foto: Archivo | Vídeo: Atlas

  • El PSOE considera que la situación de la senadora valenciana es ya "insostenible" pero en Génova hay miedo de que "se convierta en la cantaora"

    La decisión del Supremo de abrir una investigación penal a Rita Barberá por un presunto delito de blanqueo de capitales en su etapa de alcaldesa de Valencia supone una prueba de fuego para Mariano Rajoy. "Si quiere que Ciudadanos se comprometa a alguna investidura va a tener que hacerla dimitir", le ha recordado este martes Albert Rivera al líder popular. "Si no lo hace, incumplirá el pacto y no contará con nuestro apoyo", ha sentenciado.

    El político catalán se ha referido a este asunto en una intervención en el Congreso ante los diputados de su grupo. Ante ellos ha explicado que la decisión del Supremo supone que "en los próximos días va a pedir el suplicatorio al Senado y va a acabar siendo imputada", momento en el cuál exigirá su dimisión, en cumplimiento del pacto anticorrupción que el propio Rivera firmó con el presidente del Gobierno en funciones y del PP, Mariano Rajoy, en el marco del acuerdo de investidura.

    Tras insistir en que no va a permitir que se incumpla el acuerdo entre el PP y Ciudadanos, Rivera ha argumentado que exigirá que Barberá abandone su escaño "porque los valencianos no se merecen una representación que pueda estar bajo sospecha y porque hay un acuerdo que hay que cumplir". "Espero que así lo entienda el PP. Será la demostración de que quiere cumplir el pacto y de que quiere encontrar apoyos para la investidura", ha incidido.

    "Rita sabe mucho"

    Una vez conocida la noticia, tanto PSOE como Podemos han reclamado a Rajoy que exiga a la exalcaldesa de Valencia su dimisión como senadora. El secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, ha reclamado "la dimisión" de Barberá en una comida-mitin en Ferrol, la tierra del "padre fundador" del PSOE, Pablo Iglesias, quien puso el acento en la importancia de la "ejemplaridad" de los cargos públicos. "Esperamos que la esté llamando ya para que entregue su acta", ha resumido la diputada socialista Isabel Rodríguez. En la misma línea se ha manifestado el portavoz del PSOE en la Cámara Alta. Según Óscar López, la situación de Barberá "es insostenible".

    Tanto López como Rodríguez han señalado al presidente en funciones por los múltiples casos de corrupción que afectan a su partido. Mientras que para la diputada los nombres de Matas, Bárcenas o Barberá "conducen" a Rajoy, para López "el PP no estaría aguantando el coste de Barberá si no fuera por algo". "Tienen miedo, ella no es cualquiera en el partido y sabe mucho. Hay miedo de que Rita se convierta en la cantaora", ha añadido el portavoz socialista.

    Íñigo Errejón ha tirado de ironía y ha mostrado su temor de que, en caso de que Barberá dimita, se propuesta para ocupar un puesto en el Banco Mundial. El número dos de Podemos cree que este caso vuelve a poner de relieve que ninguna fuerza política decente puede apoyar por activa o por pasiva un nuevo Gobierno del PP. Por ello, instó una vez más al PSOE a dar el paso de formar una coalición progresista. "Cada día existen más razones para que nos pongamos manos a la obra", ha dicho. Errejón también ha informado que aún no han recibido la llamada de los socialistas para que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias mantengan un encuentro esta semana.

    En la misma línea que Errejón se ha mostrado Irene Montero, que ha llegado a instar al PP a disolverse por haberse convertido en "una maquina de corrupción". La única salida en torno a Barberá, ha dicho Montero, es apartar a la exalcaldesa de la política. Aunque la jefa de Gabinete de Iglesias ha calificado la noticia de apertura de la causa como buena, ha lamentado que los españoles hayan tenido que vivir otro "día de la marmota" en el que copan la primera plana la exalcaldesa de Valencia, el expresidente balear Jaume Matas o quien fue el tesorero del partido, Luis Bárcenas.

    Ante la insistencia del resto de grupos que pedían la dimisión de Barberá, el vicepresidente primero del Senado, el ‘popular’ Pedro Sanz, ha respondido que es la exregidora la que debe decidir si dimite o no, pero ha añadido que si lo que decida “no coincide” con lo que piensa el PP, “el partido tomará la decisión oportuna”.