Las Provincias

Fachada del Tribunal Superior de Justicia. :: juan j. monzó
Fachada del Tribunal Superior de Justicia. :: juan j. monzó

La doble vara de medir de Compromís

  • Saca a la luz facturas del Consell de Camps para equipar la residencia y el despacho de De la Rúa mientras deja de fiscalizar las de Cabedo, de tendencia progresista

  • Critica el gasto en la casa del expresidente del TSJCV y obvia el del ex fiscal superior

Compromís mostró ayer su doble vara de medir. El grupo del partido en Les Corts sacó a la luz los gastos del Consell de Francisco Camps para reformar y equipar la residencia y los despachos del expresidente del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), Juan Luis de la Rúa. El dispendio en las dependencias del «más que amigo» de Camps asciende a unos 60.000 euros.

Sin embargo, la formación de Mónica Oltra evitó recabar información sobre los pagos del anterior gobierno del PP para remodelar la casa y el lugar de trabajo de Ricard Cabedo, ex fiscal superior del TSJCV, que, como De la Rúa, tuvo su vivienda -de 500 metros cuadrados- en el Palacio de Justicia durante su mandato. El que fuera responsable del Ministerio Público en la Comunitat durante más de ocho años estuvo afiliado a la Unión Progresista de Fiscales (UPF) y está casado con la exdiputada del PSOE en el Congreso por Alicante Juana Serna.

Compromís denunció ayer que la anterior Generalitat abonó entre 1999 y 2010, cuando estaba presidida por Francisco Camps, diversas facturas de electrodomésticos para equipar la casa de De la Rúa, situada en la última planta de la sede del edificio judicial en Valencia, con capilla para ceremonias privadas, que ya no ocupa su sucesora, Pilar de la Oliva. Entre despachos, baños y habitaciones ronda los 750 metros cuadrados.

Así lo revelan los documentos a los que ha tenido acceso el diputado de la coalición Paco García Latorre, que explicó en un comunicado que han detectado facturas que suman unos 60.000 euros para reformar las dependencias del magistrado. Entre ellas, destacó las de la renovación de la climatización de la vivienda por 22.452 euros; 1.541,87 euros de una caldera; 495 euros de un congelador; 439 euros de una lavadora, o 269 de un microondas.

A ello, añade que los despachos de De la Rúa tanto en el edificio del TSJCV como en el de la Ciudad de la Justicia «también recibieron importantes inversiones como los 29.000 euros en la renovación de los aires acondicionados o los 5.080 euros que costó ponerle parqué al despacho en el Tribunal Superior».

Compromís logró recopilar esta información pese al gran volumen de documentación que tenía al respecto. El dossier, en el que se «mezclaban facturas de las reformas en la vivienda con actuaciones en el resto del edificio judicial», fue aportada por el Consell tras un fallo del TSJCV en enero de 2015 a favor de un recurso presentado por Mónica Oltra -como portavoz adjunta parlamentaria- ante la negativa del PP a darle acceso a las facturas de las reformas en casa de De la Rúa, íntimo amigo de Camps, según el propio expresidente de la Generalitat.

Desde la coalición reconocieron a este periódico la ardua labor que llevaron a cabo para recopilar las facturas, aunque no explicaron el motivo por el que rehusaron investigar los gastos del anterior Ejecutivo en las dependencias del ex Fiscal Superior de la Comunitat, Ricard Cabedo, ubicadas en el mismo edificio. Según fuentes consultadas, la Generalitat también dotó de electrodomésticos y reformó los inmuebles que ocupó Cabedo, de lunes a viernes, aunque su uso no se encontraba acotado a los días laborales, durante su tiempo en el cargo que dejó en 2013.

«Trato de favor»

García Latorre sostiene que el conjunto de las facturas que presentaron ayer «muestran un claro trato de favor del Consell del PP hacia las necesidades personales del entonces presidente del TSJCV Juan Luis De la Rúa mientras se mantenía el resto del edificio judicial en un estado ruinoso».

«Así el gobierno del PP autorizaba sólo actuaciones menores en el edificio mientras los trabajadores del TSJCV se quejaban de las condiciones deplorables en que debían realizar allí su trabajo».

Las facturas de obras y mantenimiento de este inmueble corresponden en su mayoría a «reparaciones sobre techos de yeso que se caen, escaleras con peldaños sueltos, aparatos de aire acondicionado que se estropean, inodoros que se atascan, y parches similares de bajo coste», añadió. «Mientras tanto, sobre las peticiones personales de De la Rúa no pesaba la misma austeridad», criticó.

El diputado recalcó que Compromís sigue realizando una labor de colaboración en la auditoría ciudadana «de la oscura etapa del PP al frente de las instituciones valencianas». «En este caso hemos podido comprobar cómo el dinero público de los valencianos fue utilizado por el PP de Francisco Camps como cemento de su relación con el entonces presidente del Tribunal Superior de Justicia».

En estos momentos las viviendas reservadas a la presidenta del TSJCV y al Fiscal Superior están desocupadas. Pilar de la Oliva entregó las llaves de la casa nada más tomar posesión del cargo en 2010 y se baraja la posibilidad de que sean destinadas a otros usos judiciales.