Las Provincias

Oltra tampoco explica cómo se puede convertir a los interinos en funcionarios

Mónica Oltra durante la rueda de pensa de ayer tras el pleno del Consell. :: efe / biel aliño
Mónica Oltra durante la rueda de pensa de ayer tras el pleno del Consell. :: efe / biel aliño
  • La vicepresidenta de la Generalitat dice que se busca un «equilibrio» entre unos y otros y carga contra el anterior gobierno del PP

La vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, esquivó ayer mencionar cualquier opción concreta para regularizar la situación de los más de 5.000 funcionarios interinos que están empleados actualmente en la Administración autonómica. El Consell ha anticipado que su intención es que no tengan que someterse a una oposición, una hipótesis que todas las fuentes consultadas por este diario consideran fuera de la ley.

Y es que, tal como aseguró la consellera de Justicia y Administraciones Públicas, Gabriela Bravo, la Generalitat anda buscando la forma de convertir a los empleados temporales en fijos sin que «los tribunales se lo carguen», un hecho que se antoja realmente complicado con la Constitución y el Estatuto Básico del Empleado Público en la mano.

Así, la portavoz del Ejecutivo valenciano explicó que la idea de convertir a los funcionarios interinos en funcionarios de carrera le parece «bien, como todo lo que hace este Consell» y destacó que el acuerdo entre Generalitat y sindicatos para rebajar el alto índice de temporalidad de los empleados públicos busca «el equilibrio» para que tanto los interinos como los que se presenten a las oposiciones estén «contentos», porque «no se puede castigar a los que llevan años trabajando» sin plaza porque el PP no convocaba oposiciones.

Oltra dirigió sus palabras al anterior Ejecutivo valenciano, pero ni rastro de que cualquier planteamiento distinto a la convocatoria de un concurso-oposición para conseguir acabar con el problema de tanto empleado público temporal en la Administación autonómica sería ilegal por mucho consenso que se alcance con las entidades sindicales. Vulneraría, tal como recogió este periódico en su edición de ayer, la disposición cuarta de la ley del Estatuto Básico del Empleado Público, que da luz verde a los procedimientos de consolidación de puestos en la Administración siempre y cuando exista un estricto y escrupuloso cumplimiento de los principios constitucionales de igualdad, mérito, capacidad y publicidad.

Desde el departamento que dirige Gabriela Bravo se aseguró que la oposición abierta no es la única vía para convertir a los interinos en fijos y puntualizaron que no existe sólo un mecanismo homogéneo para aplicar en todas las situaciones.

La Dirección de Función Pública quiere estudiar la manera de actuar cada vez que haya que sacar a concurso plazas ocupadas por funcionarios. Se estudiará caso por caso para evitar que sea censurable en términos legales. Un escenario que las fuentes sindicales consultadas por este diario consideraron de imposible cumplimiento.

La vicepresidenta, en la rueda de prensa posterior al pleno del Consell, sacó pecho al resaltar que el acuerdo que se acabe alcanzando para acabar con la interinidad es «una medida de este gobierno».

Todos «contentos»

Al respecto, subrayó que se trata de una vía que «está acordada, que da estabilidad a las plantillas y que tampoco castiga a los que llevan años trabajando y que no tienen culpa de que no se hayan convocado oposiciones». En esta línea, insistió en que «no puede ser que la desidia y el mal gobierno» del anterior Consell del Partido Popular «la pague la gente». «Ser interinos, algunos durante décadas, no tiene por qué recibir el impacto porque no son los responsables de que no se convocaran oposiciones», incidió. Por ello, resaltó que se está «buscando un equilibrio conveniente entre los que ya estaban y los nuevos» para que «todos estén contentos».