Las Provincias

El rey Juan Carlos.
El rey Juan Carlos. / Sergio Barrenechea (Efe)

El Supremo decide mañana sobre las demandas de paternidad del rey Juan Carlos

  • El pleno de la Sala Civil analiza los dos escritos y los informes contrarios de la Fiscalía

El Pleno de la Sala Civil del Tribunal Supremo estudiará mañana si admite o no a trámite las dos demandas de paternidad planteadas en relación al rey Don Juan Carlos. Los doce magistrados de la sala analizarán tanto las demandas individuales presentadas por Albert Solá Jiménez y la ciudadana belga Ingrid Jeanne Satiau como los informes desfavorables a la admisión de la Fiscalía.

El Ministerio Público reclama en ambos casos que no se admita a trámite al considerar que no existe el principio de prueba en las demandas de paternidad que exige el artículo 767.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Este artículo señala que "no se admitirá en ningún caso la demanda sobre determinación o impugnación de la filiación si con ella no se presenta un principio de pruebas de los hechos en que se funde".

Además, la Fiscalía rechazó por ilícita una supuesta prueba de ADN realizada a Don Juan Carlos y confrontada, según la defensa del reclamante, por un antiguo perito del CESID. Según la demanda que Solá Jiménez presentó en junio en la Audiencia Provincial de Madrid, que acabó remitiendo el caso al Supremo, esta prueba apoyaría la paternidad del Rey con "una fiabilidad superior al 99,9%".

"Dicho documento, si bien no es reciente, llegó a manos de mi defendido hace escasas dos semanas proveniente de una persona cercana a él", añadía el escrito del abogado Francesc Bueno, para concluir que si esta prueba no fuera admitida debería realizarse otra y llamar como testigo al citado perito, que se identifica en el escrito con nombre, apellidos, dirección y número de colegiado.

"Meras hipótesis"

Este medio de prueba es tildado de "meras hipótesis" por el fiscal José María Paz Rubio en su escrito, de once páginas, que señala que en este caso no se aporta un principio de prueba de filiación, que es lo que exige la doctrina de la Sala de lo Civil del Supremo para aceptar este tipo de demandas.

Por su parte, la defensa de la ciudadana belga aportó al Supremo una carta remitida a la Casa Real el 24 de abril de 2013 en la que esta mujer lamenta haber acudido a la vía judicial para solventar su filiación paterna y afirma haber sido presionada por Solá "y por los medios".

"Y por eso no hay ninguna base para admitir la demanda, porque si Ingrid Jeanne Sartiau no es hermana de padre de Alberto Solá Jiménez ¿qué demanda admitimos? La de Ingrid o la de Alberto, y la consecuencia lógica es que ninguna de las dos, pues no aportan ninguna el principio de prueba exigido por el artículo 767 de la Ley de Enjuiciamiento Civil", concluye la Fiscalía.

En el caso de Solá Jiménez la demanda de paternidad llegó al alto tribunal procedente de la Audiencia de Madrid, que elevó el asunto al Supremo después de que a mediados de julio pasado entrara en vigor la ley que regula el aforamiento del monarca saliente.

El recurrente defiende que el rey Juan Carlos mantuvo una relación con su madre biológica, Anna María Bach Ramon, antes de ser proclamado jefe del Estado. Solá, nacido en Barcelona en 1956, fue criado en una familia adoptiva.