Las Provincias

El Tribunal de Cuentas da un toque de atención a PP, PSOE y Podemos

Rajoy y Sánchez.
Rajoy y Sánchez. / Afp
  • Tanto PP como PSOE pagaron gastos electorales en la campaña de las europeas de 2014 con cargo a cuentas bancarias distintas de la utilizada para ese proceso electoral

  • En el caso de Podemos destaca que casi 50.000 euros donados por particulares no fueron debidamente identificados a través de la plataforma de 'crowdfunding'

  • El órgano fiscalizador recuerda que el informe remitido a las Cortes Generales es preliminar

El Tribunal de Cuentas ha dado un toque de atención a PP, PSOE y Podemos. Así, señala que tanto el PP como el PSOE pagaron gastos electorales en la campaña de las europeas de 2014 con cargo a cuentas bancarias distintas de la utilizada para ese proceso electoral, lo que implica un incumplimiento puntual de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG). En este sentido, también ha detectado "deficiencias" e "incoherencias" en la contabilidad de Podemos para las pasadas elecciones europeas, el primer examen que realiza a las cuentas del partido que lidera Pablo Iglesias, y en concreto destaca que casi 50.000 euros donados por particulares no fueron debidamente identificados. Aún con todo, el Tribunal de Cuentas reconoce que el informe es preliminar.

Ante un proceso electoral, la ley obliga a los partidos a abrir una cuenta bancaria específica para costear los gastos de campaña. Sin embargo, el PP abonó 28.126,76 euros a sus proveedores desde cuentas ajenas a la 'oficial' de los comicios europeos. Por un lado, se trata de 3.448,26 euros gastados en campaña por representantes del partido en corporaciones municipales, lo que según el Tribunal de Cuentas debía computarse como gasto electoral, y otros 24.678,5 euros que el partido no declaró en su momento como gasto electoral, asegura el organismo fiscalizador en el informe que ha remitido a las Cortes Generales.

Aprecia además pequeños pagos en efectivo por un importe global de 57.268,27 euros. El PP alega que ese dinero salió de sus cuentas electorales, pero el Tribunal de Cuentas, aunque ha verificado tal extremo, señala que el procedimiento seguido incumple la legislación. En el caso del PSOE, esos pagos en efectivo sumaron 39.759,11 euros, que también salieron de sus cuentas electorales. Los socialistas alegan que se trata de una "cuenta transitoria pendiente de justificar que se nutre de la cuenta corriente electoral y que se usa para pagar pequeños gastos", pero el Tribunal mantiene que no se ajusta a la legalidad. El partido que lidera Pedro Sánchez también tiene en cuestión una factura de 2.536 euros que no consta en su contabilidad de la campaña electoral y que fue revelada por el propio proveedor contratante. El Tribunal de Cuentas ha confirmado que se trata de un gasto electoral y lo ha computado como pago ajeno a la cuentas adecuada. Pese a las deficiencias, el Tribunal de Cuentas que preside Ramón Alvarez de Miranda no considera que haya motivo suficiente para proponer rebaja alguna de las subvenciones electorales que corresponden a los dos grandes partidos.

Incoherencias en el caso de Podemos

En el caso de Podemos, el organismo señala que la contabilidad electoral rendida por la formación presenta "incoherencias" formales en los estados financieros, existiendo un "descuadre" entre los recursos declarados y los gastos electorales contraídos. En concreto cita que Podemos declaró haber recibido aportaciones para el proceso electoral por valor de 114.365,75 euros, que se corresponden con múltiples pequeños ingresos procedentes de personas físicas y jurídicas que el partido gestionó en su mayor parte a través de una plataforma de financiación colectiva o 'crowdfunding'.

De ese total, el Tribunal de Cuentas indica que existen 57 ingresos, por un importe de 886,12 euros, que incumplen completamente la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) por no contemplar ninguno de los requisitos de identificación que la norma requiere (nombre, DNI y domicilio). Además, en un total de 48.261,47 euros ingresados el órgano que lidera Ramón Alvarez de Miranda ha detectado la inexistencia de algunos de esos requisitos legales. Sobre este dinero, la formación de Pablo Iglesias alega problemas en el diseño del software de la plataforma de 'crowdfunding' y se muestra dispuesta a destinar dichas donaciones a la finalidad que el Tribunal establezca. El órgano fiscalizador les aconseja mejorar la aplicación para ajustarse a los requisitos fijados en la ley.

Asimismo, el Tribunal de Cuentas ha advertido que entre los recursos destinados para la financiación de los gastos electorales Podemos no declaró 24.565,68 euros que corresponden a fondos aportados por el partido, si bien se ha acreditado que proceden de donaciones registradas en la contabilidad ordinaria. Por contra, agrega que Podemos contabilizó como gasto electoral 4.617,60 euros que corresponden a la imputación contable de sus gastos de personal durante el proceso electoral, una cantidad que no ha sido considerada a efectos de su financiación mediante subvenciones electorales al no reunir los requisitos que establece la LOREG.

Cuentas bancarias

Por otro lado, el Tribunal también indica que, aun cuando Podemos comunicó a la Junta Electoral la existencia de una cuenta bancaria específica para el proceso electoral, la mayoría de sus ingresos, hasta un total de 102.180,30 euros, se han recibido en otras cuentas bancarias del partido. Se trata de una práctica que va en contra de la ley, aunque el órgano ha verificado que dichos fondos fueron transferidos a la cuenta corriente electoral desde que se la que se efectuaron todos esos pagos.

El Tribunal de Cuentas resume que Podemos rindió cuentas en el plazo establecido, que aportó la documentación debidamente formalizada y que no se excedió en el límite de gastos electorales, en los gastos de publicidad exterior ni en los de prensa y radio. Concluye que, con independencia de los gastos que no han sido admitidos como susceptibles de ser financiados con subvenciones electorales y sin perjuicio de las "deficiencias" ya reseñadas, el Tribunal estima que no procede reducir a Podemos la subvención electoral que le corresponde percibir.