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El Govern estima que tendría un superávit del 1,2% si sumase los servicios que presta al Estado

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Artur Mas y Andreu Mas-Colell. / Foto: Efe | Vídeo: Europa Press

  • Este cálculo tiene en cuenta la actuación en su conjunto de las administraciones públicas que operan en Cataluña

La Generalitat estima que Cataluña tendría en 2015 un superávit del 1,2 % del PIB, equivalente a unos 2.405 millones de euros, si sumara los servicios que prestan tanto los ayuntamientos catalanes como la administración central.

Este cálculo tiene en cuenta la actuación en su conjunto de las administraciones públicas que operan en Cataluña, es decir, la autonómica, la estatal y la local, y sería "una buena estimación de lo que serían las cuentas de Cataluña en cualquier configuración institucional", ha dicho el conseller de Economía, Andreu Mas-Colell.

En rueda de prensa, Mas-Colell ha explicado que, por primera vez, la Generalitat ha decidido facilitar este cálculo para analizar la "solvencia" de Cataluña tras medir los costes que soportan sus administraciones, entre ellos pensiones o prestaciones por desempleo, y los ingresos que reciben.

La Generalitat calcula que la administración central del Estado en Cataluña tendrá un superávit del 1,6% del PIB en 2015, por un superávit del 0,3% de los entes locales y un déficit del 0,7% de la administración autonómica, una prueba de que "aquí nadie nos está subsidiando ni nos paga nada", ha advertido Mas-Colell.

El conseller ha avanzado que utilizará estos datos para negociar con el Gobierno los 2.200 millones de euros que le reclama para cuadrar sus cuentas en 2015, aunque al mismo tiempo ha admitido que no habla a solas con el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, desde hace más de un año.n Sí ha comentado, no obstante, que las relaciones a nivel técnico entre la Generalitat y Hacienda son "constantes".

"Un buen negocio para España"

El director general de Análisis y Seguimiento de las Finanzas Públicas de la Generalitat, Iván Planas, ha concluido, por su parte, que "Cataluña es un buen negocio para España" y que "la administración del Estado extrae un generoso superávit de su actuación en Cataluña que le permite hacer otras actuaciones".

Preguntado por si este cálculo sería válido para una estructura de una Cataluña independiente, el conseller se ha limitado a comentar que sería una buena estimación para cualquier configuración institucional, aunque ha evitado adjudicar esas cifras como tal a una hipotética Cataluña independiente.

El Govern ha hecho este cálculo utilizando parte de la metodología que se usa para estimar las balanzas fiscales, pero sin incluir imputaciones de deuda pública que sí figuran en las balanzas. En cambio, la Generalitat sí tiene en cuenta en su cálculo los servicios que presta el Estado en Cataluña así como el gasto en otras partes de España que beneficia también a Cataluña, esto es, la llamada aproximación de carga-beneficio que se usa para calcular las balanzas fiscales. "Cualquier gasto público que se realiza en Cataluña queda plenamente compensado por los impuestos que se pagan en Cataluña", ha asegurado Planas.

Los 2.405 millones de superávit que la Generalitat estima que tendría en 2015 son el resultado de unos ingresos no financieros de 78.239 millones y unos gastos no financieros de 76.420 millones.

De entre los ingresos que suman las administraciones que operan en Cataluña, la Generalitat cifra en 24.839 los relacionados con las cotizaciones sociales de los catalanes, por otros 16.141 millones de IRPF y otros 11.896 en concepto de IVA, mientras que los principales gastos son las pensiones, con 22.870 millones, la sanidad, con 8.882 millones o la deuda pública, con 7.640 millones.

De esta forma, la Generalitat pretende contraponer los ingresos fiscales generados en Cataluña y el gasto público que reciben los ciudadanos catalanes, ya sea mediante servicios o prestaciones directas o bien a través de forma indirecta por gastos que realiza la administración general del Estado en otros territorios.

Otra conclusión que extrae el Govern de este cálculo que ha realizado es que Cataluña ya no necesita más consolidación fiscal, sino un reparto equilibrado de los recursos entre niveles de administración.