Las Provincias

Piden entre cinco y 41 años de cárcel para cuatro 'Tigres de Arkan' por matar y descuartizar a un compañero

Luka Bojovic.
Luka Bojovic. / Víctor Lerena (Reuters)
  • Entre los acusados se encuentra Luka Bojovic, supuesto jefe de la organización y presunto autor material del crimen

La fiscal ha pedido 41, 21, 17 y cinco años de prisión respectivamente para cuatro serbios de la banda paramilitar 'Tigres de Arkan' por matar a martillazos, descuartizar y triturar en 2009 en Madrid a un compañero, cuyos restos arrojaron al río Manzanares.

La Audiencia Nacional ha dejado hoy visto para sentencia el juicio, en el que las defensas han solicitado la absolución de los acusados por falta de pruebas de cargo. Al final de la vista los acusados han reiterado que son inocentes y han pedido "una sentencia justa basada en la verdad" y en concreto Bojovic, que se enfrenta a la mayor petición de pena como presunto autor material, ha pedido "que se acabe esta pesadilla" para él y para su familia fruto de "mentiras e idioteces"

La fiscal ha reclamado 41 años de cárcel para el supuesto jefe de la organización como líder de sus prófugos y presunto autor material del crimen, Luka Bojovic, considerado inductor del asesinato en 2003 del que fue primer ministro serbio Zoran Djindic, artífice de la entrega del expresidente de la antigua Yugoslavia Slobodan Milosevic al Tribunal Penal Internacional. Además, solicita 21 años de prisión para Vladimir Milisavljevic, presunto autor material de la muerte del citado dirigente, 17 para Sinisa Petric y cinco para Vladimir Mijanovic.

Relato de los hechos

Según la fiscal, los acusados se encontraban en España prófugos de su país a excepción de Mijanovic. La fiscal ha relatado que Bojovic tenía planeado matar a su compatriota Milan Jurisic por su carácter provocador para lo que encargó a Mijanovic que le facilitase un arma. No obstante, tras un incidente con Jurisic, en el que éste comenzó a gritar y cayó de rodillas suplicando ante Milisavljevic en la casa de Madrid donde residía el grupo, Bojovic adelantó sus planes.

Ha añadido que entre los días 5 y 6 de marzo de 2009 Bojovic se apoderó de un martillo que Jurisic guardaba al lado de su cama y al salir éste de la ducha y pasar junto al salón se levantó y le golpeó cuatro o cinco veces en la parte posterior de la cabeza, lo que le provocó la muerte.

Según el relato de la fiscal, los acusados llevaron el cadáver a la cocina, donde lo descuartizaron y lo metieron envuelto en papel y en bolsas en un frigorífico y al día siguiente trituraron los trozos con una máquina eléctrica que se rompió por una bala que Jurisic tenía incrustada en su cuerpo y tras seguir con otra tiraron las partes picadas al inodoro. Ha agregado que asimismo adquirieron una sierra con la que cortaron los huesos de la víctima y además fracturaron su cabeza con un martillo.

El encargado de tirar los restos al río Manzanares, a la altura del madrileño puente de la Reina Victoria fue, según la fiscal, Sretko Kalinic, que salió de España a los pocos días, que está procesado por este crimen y que se encuentra cumpliendo condenas por otras causas en Serbia, entre ellas el asesinato de Djindjic.

Delitos

Los procesados, que fueron detenidos en 2012 en Valencia, están acusados según los casos de delitos de dirección y participación en organización criminal, asesinato, encubrimiento, depósito de armas y munición y falsedad documental, por los que la fiscal ha pedido dichas penas y además ha reclamado que Bojovic indemnice a la madre de Jurisic en 300.000 euros.

El abogado de Milisavljevic ha dicho que el autor del crimen fue Kalinic y que éste miente al incriminar a los acusados movido por su enemistad con Bojovic y que la banda no existía ya en esa época.

La letrada de los otros tres acusados ha abundado en que en el juicio Kalinic dijo "tonterías" como que tiraron por el bidé sesenta o setenta kilos de carne, vísceras y piel humanas picados tras meterlos en un frigorífico, lo que ha dicho que es imposible. La defensora ha preguntado por qué se descarta que Kalinic fuera el autor material y ha recordado que la Policía informó de que en Serbia cometió otros crímenes en los que tras matar a las víctimas, las desmembraba y tiraba al agua.