Las Provincias

Interior condecora a los mandos policiales que reprimieron a los 'indignados'

Disturbios en las inmediaciones de la plaza Colón de Madrid tras las marchas del 22M.
Disturbios en las inmediaciones de la plaza Colón de Madrid tras las marchas del 22M. / Archivo
  • Se trata de medallas 'rojas', galardones por haber puesto en riesgo la "vida en acto de servicio", que comportan el 10% más en la nómina

  • Varios de los jefes de la UIP premiados fueron duramente cuestionados por dejar desprotegidos a sus subordinados desde la seguridad de sus puestos

Todos los años las medallas pensionadas de la Policía en la festividad de los Ángeles Custodios provocan polémica. Pero en esta ocasión, mucho más. El Ministerio del Interior ha decidido conceder el máximo galardón del Cuerpo Nacional de Policía- la Medalla Roja al Mérito Policial, o sea automáticamente un 10% más de sueldo de por vida- a los mandos que dirigieron el polémico operativo de los antidusturbios el pasado 22 de marzo en Madrid contra las marchas 'indignadas'. Un despliegue en el que más de cien personas resultaron heridas, entre ellos 67 agentes, que fueron emboscados por la falta de coordinación de sus mandos.

Aquel fue, probablemente, el más cuestionado operativo de las Unidades de Intervención de la Policía (UIP, antidisturbios) en su larga trayectoria. Quince policías del denominado grupo 'Puma 70' quedaron aislados en el paseo de Recoletos del resto durante las refriegas y fueron sometidos durante diez minutos a ataques de grupos violentos en aquellas famosas Marchas de la Dignidad.

Los dos mandos que ordenaron -alejados centenares de metros de las algaradas y- que aquellos quince funcionarios se desplegaran sin apoyo alguno van a recibir el próximo 29 de septiembre (patrón custodio de la Policía) condecoraciones por haber puesto en riesgo su vida "en acto de servicio", tal y como explicita la ley para las condecoraciones rojas pensionadas.

Se trata del comisario general de Seguridad Ciudadana, Florentino Villabona; y su subordinado directo y jefe de todas las UIP en España, José Miguel Ruiz Igüsquiza. Ninguno de los dos anduvo siquiera cerca de sus subordinados de 'Puma 70', tal y como atestiguan todos los informes policiales, que confirman que jamás salieron de la 'cápsula' de seguridad de los alrededores del Congreso de los Diputados. Aun así, estima el Gobierno, pusieron en riesgo su integridad física en acto de servicio.

Son, precisamente, los dos jefes policiales a los que los propios antidisturbios y sindicatos policiales señalaron como máximos responsables del caos que se vivió aquella tarde-noche en Madrid del 22-M, que milagrosamente terminó sin fallecidos. De aquel despliegue, solo el último eslabón de la cadena queda sin medalla: Francisco Javier Virseda, el jefe de las UIP de Madrid. Viersela fue cesado por las protestas sindicales, aunque el Ministerio del Interior le envió a Chile a una agregaduría remunerada.

Pero habrá más condecoraciones. El número 2 de la UIP a nivel nacional, el inspector jefe Francisco González Pescador, será premiado, al igual que el jefe superior de Madrid, Alfonso Fernández, y al responsable de Seguridad Ciudadana de la capital, Andrés Garrido.

Antisistema

Medallas a los antidisturbios y también condecoraciones remuneradas de por vida a uno de los máximos responsables de los servicios de Información de la Policía contra los denominados 'antisistema' de Madrid, acusados de ser los instigadores de los disturbios de Madrid el 22-M. El comisario Germán Castiñeira, jefe de la Brigada Provincial de Información de Madrid, recibirá también una medalla roja pensionada. No hay siquiera el menor indicio de que Castiñeira participara físicamente en el dispositivo de seguridad del 22-M y, mucho menos, que pusiera su vida en riesgo por aquella acción, tal y como establece la ley.

Los atestados de subordinados directos, no obstante, sirvieron para encausar a varios de los manifestantes del 22-M, identificados como violentos por la Policía. Castiñeira también fue condecorado con la Medalla Roja en 2013. Entonces, los informes de su gente trataron, sin éxito ante la Audiencia Nacional, de probar que la protesta Rodea el Congreso pretendía asaltar el Parlamento. El juez Santiago Pedraz dejo en libertad sin cargos a los ocho detenidos por aquellas algaradas.

Otro responsable policial que tendrá una condecoración roja, y verá aumentado un 10% su nómina por haber puesto en riesgo su vida en acto de servicio, es el inspector Francisco Javier Vidal, hombre de confianza del subdirector operativo de la Policía, Eugenio Pino. Vidal es la persona que redactó parte del polémico anteproyecto de Ley de Seguridad Ciudadana que el Ministerio del Interior tuvo que matizar hasta dejar casi irreconocible después de los varapalos de los órganos consultivos, particularmente del Poder Judicial.