Vuelve la clóchina valenciana

Emilio Expósito, Emiliano García y Juan Aragonés. /
Emilio Expósito, Emiliano García y Juan Aragonés.

La Asociación de Elaboradores de Cava de Requena acompaña la presentación

P. G. MOCHOLÍ

Cómo todos los medianos de abril, Juan Aragonés, presidente de la Asociación de Clochineros del Puerto de Valencia y Sagunto da por iniciada la campaña de la Clóchina Valenciana, con la etiquetación del primer saco de clóchinas.

Es un acto protocolario pero muy importante para un producto tan nuestro cómo es este molusco que se cría de manera acotada desde hace ya muchos años en nuestro puerto y el de Sagunto.

La variedad es la Mytilus Galloprovincialis, una variedad mucho más rica y sabrosa que otros moluscos que se cultivan en nuestras costas, y que alcanza una gran demanda ahora que comienza la temporada.

El origen del cultivo de la clóchina comienza a finales del XIX, cuando dos barcas se vararon en el puerto, comenzando a producir clóchinas de manera controlada. Hasta la fecha se consumían las que se encontraban en las rocas.

La base es el crianço o cría que se pasa cerca de 9 meses hasta que logra el tamaño adecuado. Además de la cría, lo verdaderamente importante es el agua del puerto y la continua corriente que alimenta a las clóchinas. Un agua que está cargada de nutrientes que son fundamentales en la alimentación de este molusco tan mediterráneo.

Casa Montaña (C/ José Benlliure, 69) quien acogió el evento, al igual que en las últimas presentaciones. Hay que reconocer que desde hace años, Emiliano García, propietario y alma del establecimiento siempre ha apoyado el inicio de la campaña acogiendo a los Clochineros en la presentación e inicio de la campaña. Este año ha sido la Asociación de Elaboradores de Cava de Requena quién ha facilitado sus cavas para que los asistentes disfrutaran de las primeras clóchinas con cavas valencianos; cavas de gran calidad y que armonizan maravillosamente bien con ellas.

Hispano+Suizas, Vegamar, Chozas Carrascal, Dominio de la Vega, Vegalfaro, Pago de Tharsys, Vega Medien (UVE), Torre Oria fueron las bodegas que aportaron sus cavas que hicieron las delicias de los asistentes, al igual que los primeros platos de clóchinas que iban saliendo de la cocina de Casa Montaña.

Además de Juan Aragonés y Emilio Expósito (presidente de la Asociación del Cava), también estuvo presente D. Francisco Rodríguez Mulero; Secretario autonómico de Agricultura y Pesca.

Sin barba

La forma más común de elaborarla es al vapor. En la cacerola se incluye algunos trozos de limón que le dan el toque cítrico característico.

Desde hace unos años, las clóchinas de la asociación vienen ya sin la característica barba, que es bastante incómoda a la hora de cocinar y de comer. Otra de las grandes ventajas que posee es su bajo poder calorífico. La mayoría de ella es agua, por lo que es muy recomendada en todos los regímenes de adelgazamiento. Además, posee Omega 3, Calcio, Hierro, Potasio, Fósforo y Magnesio, además de diferentes vitaminas.

El año pasado la producción superó los 800.000 kilos, cantidad que los Clochineros esperan superar, y viendo el tamaño de los primeros ejemplares que comimos el pasado martes en Casa Montaña, estamos seguro que superaran esa cantidad de kilos.

Se pueden encontrar en los mercados valencianos y en las pescaderías. Consum es el único supermercado que las ofrecen a sus clientes.

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