Parque Natural de Cabañeros, el pulmón de La Mancha

Parque Natural de Cabañeros. /
Parque Natural de Cabañeros.

Está considerado como uno de los espacios naturales más importantes de la Península Ibérica, muy valorado por la fauna y flora que protege

ÁLVARO ROMERO

El Parque Natural de Cabañeros ocupa una parte importante de Castilla La Mancha quedando ubicado en los Montes de Toledo, entre las provincias de Toledo y Ciudad Real. Está considerado como uno de los espacios protegidos más destacados de la Península Ibérica debido a la gran diversidad de especies animales y vegetales que allí se localizan, además de las peculiares características geológicas de la zona.

Una joya de incalculable valor natural situada al abrigo de las sierras colindantes, completamente cubierta de bosque y matorrales mediterráneos, perfectamente conservados. Fue declarado: Zona de Especial Protección para Aves (ZEPA) y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC). 

Hogar de especies en peligro de extinción

Cabañeros sirve de hogar a grandes rapaces como el buitre negro o el águila imperial ibérica, cigüeñas negras y otras muchas especies en peligro de extinción, entre las que destaca el lince ibérico. Los mamíferos son parte fundamental de esta reserva, ciervos, corzos y gamos se mueven a su antojo entre zonas de raña.

El ciervo es el protagonista de uno de los espectáculos naturales más bonitos del país, la conocida como «berrea». Fenómeno  en el cual se produce el celo y apareamiento de los venados. Durante los meses de septiembre y octubre es fácil observarlos y escuchar los berridos de los machos. Son continuas las peleas entre ellos chocando sus cornamentas con el fin de cubrir a las hembras.

Tradición y etnografía

La comarca se caracteriza por la escasez de población, nativos que utilizaban todo tipo de recursos que ofrecía la tierra para sobrevivir. Una economía de autoconsumo basada en la agricultura y ganadería, como muchas otras regiones de los Montes de Toledo. La modernización no consiguió que las costumbres se perdieran, quedando presentes en su cultura y tradiciones populares que han ido pasando de generación en generación hasta la actualidad.

Todo ello ayuda a la conservación etnográfica de la región. Destacan diferentes oficios relacionados con la obtención de la miel, el corcho, el carbón y el trabajo de la piel. Labores con siglos de tradición que se basan en el uso sostenible de los recursos naturales, asegurando la conservación de bosques y montes.

El nombre del Parque Natural proviene de las antiguas chozas de forma cónica donde siglos atrás vivían carboneros y pastores. Unas cabañas que utilizaban como refugio de manera temporal durante sus estancias en el campo.

Lo que pudo ser y no fue

Cabañeros estaba destinado a convertirse en campo de tiro, una zona reservada para el Ejército de Aire. Sin embargo, la constante lucha de varios grupos ecologistas fue fundamental para que hoy sea un importante espacio ecológico. Años atrás esos campos se usaban para la siembra de cereal y otros cultivos de secano.

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