Orense, vínculo mágico lleno de tradición entre río y ciudad

Catedral de Orense./
Catedral de Orense.

A orillas del Miño se extiende esta peculiar urbe gallega cargada de historia, fruto de sus más de 2.000 años de vida

ÁLVARO ROMEROMadrid

A orillas del río Miño se extiende la bonita ciudad de Orense, capital de la provincia homónima y uno de los lugares históricos de referencia en Galicia. Con más de 2.000 años de vida, sus dominios han sido durante siglos cruce de caminos y lugar elegido por diversos pueblos para instalarse y explotar estas valiosas tierras. Entre ellos los romanos, que dejaron ejemplos de su arquitectura.

A día de hoy se ha convertido en un referente turístico de la comunidad, entre otras razones por su atractivo entorno, su valor paisajístico y los tradicionales productos gastronómicos que allí se obtienen. Destacan vinos, carnes criadas en sus verdes pastos, productos lácteos y pescados de río.

Herencia romana

El cauce del Miño es una de las imágenes más representativas de Orense, haciéndose imprescindible para sus vecinos. Los romanos se instalaron en este territorio atraídos, entre otras razones, por sus aguas termales. El legado que mejor se conserva de aquella época es el Puente Mayor, obra que conecta ambas orillas y que se ha convertido en uno de sus referentes.

En la Ciudad Vieja se acumulan los edificios más importantes de la capital orensana. La Catedral de San Martiño, considerada Bien de Interés Cultural, se levanta imponente en la Plaza del Trigo desde el siglo XII. Sus torres parecen querer acariciar el cielo y sus líneas reflejan la mezcla entre estilos románico y gótico. En la Plaza del Trigo era habitual comerciar con este cereal, de ahí su nombre.

La Plaza Mayor es uno de los centros neurálgicos más destacados y era, siglos atrás, el foco de la vida social y comercial de la ciudad. Allí se celebraban mercados, fiestas y todo tipo de actos culturales y de ocio. El edificio del Ayuntamiento, inaugurado a finales del XIX, preside este espacio y contribuye a crear una atmósfera acogedora, gracias entre otras características a su bella fachada, sus soportales y el reloj de la parte superior.

Junto a él se levanta el antiguo Palacio Episcopal, uno de los edificios de referencia por su importante carga histórica y la singularidad de su fachada. A pocos metros se ubica la Iglesia de Santa María Madre, templo barroco construido en el siglo XVIII. Destacan también otros templos cristianos de la talla de la Iglesia de Santa Eufemia y el Convento de San francisco. La visita al Pazo de Oca- Valladares pone la guinda a un recorrido de notable belleza.

El valor de sus aguas

Orense es la ciudad del agua. Desde la riqueza que aporta el Miño hasta sus valiosas aguas termales, recursos fundamentales y decisivos para la formación de los primeros asentamientos en la región que, posteriormente se convertirían en la próspera ciudad que es a día de hoy.

En el entorno brotan aguas calientes con propiedades medicinales. El Paseo Termal discurre por el margen del Miño pasando por diferentes áreas termales. La principales son A Chavasqueira, O Tinteiro, Burga do Muíño das Veigas y Outariz. Cada una de ellas ofrece diferentes temperaturas y características, capaces de ayudar a rehabilitar y combatir diversas enfermedades artríticas, dermatológicas y reumáticas.

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