Las Provincias

Pueblos con encanto de la provincia de Ávila

Una de las calles de Candeleda, Ávila.
Una de las calles de Candeleda, Ávila. / Ayto. Candeleda
  • La región aúna localidades acogedoras, entornos naturales espectaculares y una gastronomía para chuparse los dedos

La provincia de Ávila ofrece multitud de planes diferentes para la práctica del turismo rural y el disfrute de la naturaleza. Estratégicamente situada, se ubica en el centro de la Península Ibérica limitando, entre otras, con la Comunidad de Madrid. Ávila es, precisamente, una de las regiones más demandadas por los madrileños para desconectar en vacaciones o fines de semana, olvidar el estrés de la capital y buscar la paz de sus campos.

Los pueblecitos de la provincia completan a la perfección la belleza de la capital abulense, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Lugares que conservan la arquitectura típica, herencia de los pueblos que allí se asentaron a lo largo de la historia. Muros de piedra que dan vida a iglesias y monasterios, plazoletas que sirven de centro neurálgico para sus vecinos y restaurantes que encandilan el paladar de los turistas más exigentes con carnes exquisitas. Si deciden visitar la provincia Ávila no te puedes perder alguno de los pueblos con más encanto de la zona:

Arévalo. Ejemplo relevante de arquitectura mudéjar, conforma uno de los conjuntos monumentales más relevantes de la región. Se ubica al norte de la provincia rodeado de extensas llanuras. Su imagen más representativa se encuentra en la Plaza de la Villa, presidida por la Iglesia de Santa María, rodeada de soportales, decenas de columnas de piedra sustentan edificios con entramados de madera. Si visitas Arévalo no puedes irte sin ver el castillo, el Arco de Alcocer y las demás iglesias que completan el pueblo.

Candeleda. La puerta sur de la Sierra de Gredos, su entorno natural ofrece la posibilidad de realizar multitud de actividades en plena naturaleza. Pasear por las gargantas que ofrecen zonas de baño, realizar rutas de senderismo, a caballo o descensos en canoa. El núcleo urbano cuenta con edificios históricos entre los que destacan la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción o la Ermita de San Blas. Las calles transmiten encanto, decoradas con macetas. La oferta hostelera es abundante y no puedes irte sin degustar el cabrito, cordero o las roscas de San Blas.

El Barco de Ávila. Al norte de la preciosa Sierra de Gredos, ofrece unas vistas panorámicas espectaculares de la misma, el entorno natural juega un papel fundamental en la belleza de este pueblo. Un lugar bañado por el río Tormes donde es imprescindible visitar su castillo, el puente románico y la Iglesia de Nuestra señora de la Asunción. Su rica gastronomía pone la guinda al pastel, prueba sus famosas judías, las patatas revolconas y la deliciosa ternera de la zona. Si eres amante del pescado podrás degustar la trucha del Tormes.

Arenas de San Pedro. Ubicado al sur de la provincia de Ávila, concretamente en la comarca del Valle del Tiétar. Se consolida como un lugar de atractivo turístico, gran culpa de ello lo tiene sus famosas Cuevas del Águila. En el centro urbano destacan el Castillo de Don Álvaro de Luna, la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción y el santuario de San Pedro de Alcántara. Su rica gastronomía incluye platos tradicionales como las migas, el cochifrito o el chuletón de ternera abulense.