Las Provincias

Lyon, lo mejor del Renacimiento francés

La ciudad de Lyon.
La ciudad de Lyon. / RC
  • Una ciudad con historia y mucho que ver, entre restaurantes típicos franceses y tiendecitas de todo tipo

Lyon es una de las ciudades más famosas y mejor cuidadas de Francia. La tercera en tamaño, que yace situada al sureste del país, en la confluencia de los ríos Ródano y Saona. Un lugar estratégicamente situado y elegido como la capital de la Galia en tiempos del Imperio Romano. Se erigió como uno de los centros culturales y comerciales más importantes del viejo continente durante el Renacimiento.

Posteriormente, destacó durante el siglo XIX por entender de forma idónea el proceso de industrialización y situarse como centro financiero. Toda esta evolución histórica ha ayudado a Lyon a convertirse en una urbe desarrollada y reconocida en Europa. Tal es su historia y belleza que forma parte de las ciudades Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Lyon es una de las ciudades más bonitas del país vecino, si viajas hasta allí no puedes perderte uno de sus barrios más famosos el Vieux Lyon (barrio viejo), de esencia medieval y renacentista. Recórrelo a pie, está repleto de tiendas curiosas, callejuelas estrechas, edificios coloridos y restaurantes que ofrecen la gastronomía típica de la zona. Allí se encuentra la Catedral de Saint-Jean y la Iglesia de San Jorge. El barrio se divide en tres distritos, San Pablo, San Juan y San Jorge.

Otra de las zonas más características es denominada como La Fourviere, se sitúa en la falda de una colina homónima y desde allí se puede disfrutar de unas vistas espectaculares del barrio viejo. En la zona alta de la colina se levanta uno de los símbolos de la ciudad gala y de los edificios más visitados, la Basílica de Notre- Dame de Fourviere.

Lyon se encuentra rodeada de accidentes montañosos, la ciudad se adapta al terreno multiplicando su belleza, el monte de la Croix- Rousse es uno de los más populares. Acoge uno de los barrios históricos de la ciudad cuyo desarrollo estuvo directamente relacionado con la industria de la seda, sector que multiplicó la importancia de Lyon durante el siglo XIX hasta situarla a la cabeza de la manufactura y el comercio francés.

Gastronomía local

Visita la Presqu'île, una pequeña isleta situada entre los dos ríos. No puedes perderte el anfiteatro romano Trois Gaules, la plaza de Bellecour y dar un paseo por la orilla del Ródano.

Lyon cuenta con un rico patrimonio gastronómico, una excusa más para visitar la metrópoli. Allí se han formado algunos de los chefs más importantes del país vecino y su cocina es reconocida en todo el mundo, por la calidad de sus productos y el sabor de platos como: las quenelles, sopa de cebolla, las andouillette o los pralinés, entre otros.

Si quieres degustar la mejor gastronomía de la región hazlo en algún bouchon, restaurantes de auténtica cocina local.